La discusión meteorológica volvió a encenderse en televisión. Allison Göhler protagonizó un tenso momento durante la emisión de un matinal de Chilevisión al referirse a las condiciones que se esperan para la Región de Atacama, particularmente frente a la posibilidad de que se desarrollen fenómenos tornádicos. La meteoróloga fue tajante y puso en duda una advertencia que, según se había planteado desde otro espacio televisivo, apuntaba a la posibilidad de tornados en la zona norte.
Göhler explicó que para Atacama se anticipan chubascos fuertes y actividad eléctrica, además de la posibilidad de granizo. Sin embargo, marcó una diferencia contundente al abordar las denominadas nubes tornádicas. “No se descarta incluso la posibilidad de que caiga algún granizo. Lo que sí descarto (…) es el tema de las nubes tornadas”, afirmó durante la conversación.
La explicación de la meteoróloga apuntó directamente a las condiciones atmosféricas que, a su juicio, hacen muy poco probable la formación de un tornado en el norte. “Yo que estudié el tema y realicé cobertura de tornados, les puedo decir que para la zona norte es muy poco probable”, sostuvo, argumentando que la escasez de humedad en niveles bajos juega en contra de la formación de estos fenómenos. “Uno nunca puede decir que es imposible, pero es muy poco probable”, agregó.
Allison Göhler dispara contra pronóstico de colega
La frase rápidamente instaló la pregunta inevitable: ¿a quién estaba respondiendo Göhler? La meteoróloga evitó identificar directamente a su colega, aunque dejó claro que no compartía el diagnóstico. “Yo respeto mucho a mis colegas, pero en este caso siento que es necesario decir que, bajo esta condición, que es muy poco probable”, sentenció.
El antecedente que encendió las especulaciones apunta a Michelle Adam, quien recientemente había abordado un escenario meteorológico considerado “bastante anómalo” para la Región de Antofagasta. La meteoróloga de Canal 13 explicó que determinadas condiciones de inestabilidad y desarrollo vertical de las nubes podían abrir la puerta a fenómenos poco habituales, como trombas marinas y tornados, aunque también recalcó que no existen registros de tornados en el norte y que un evento de ese tipo sería excepcional.
Más allá del cruce televisivo, el debate tiene un componente técnico que no conviene perder de vista. La Dirección Meteorológica de Chile ha explicado en distintas oportunidades que las nubes convectivas con características tornádicas no significan necesariamente que un tornado vaya a ocurrir. Se trata de condiciones atmosféricas que pueden favorecer fenómenos de mayor intensidad, dependiendo de factores como la inestabilidad y la cizalladura del viento.
De hecho, durante 2026 la DMC ya ha emitido diversos avisos por posibles nubes convectivas con características tornádicas en regiones del sur del país. Estos avisos no aseguran que se produzca un tornado, sino que alertan sobre condiciones que podrían favorecer su desarrollo.
Así, la nueva disputa entre meteorólogos deja una conclusión bastante más interesante que el simple enfrentamiento televisivo: en meteorología, una posibilidad no equivale a una certeza. Y mientras Göhler defiende su lectura de las condiciones presentes en el norte, el público deberá quedarse con el dato más importante: los fenómenos extremos requieren monitoreo permanente y deben ser evaluados con antecedentes técnicos, no solo con titulares que disparen el miedo.





