Un nuevo flanco se abre para la senadora Camila Flores. La parlamentaria de Renovación Nacional, que ha construido parte de su perfil político en torno a la defensa de Carabineros, habría tenido que abandonar el Círculo de Alguaciles de la institución luego de que la organización le solicitara formalmente su renuncia. La información fue publicada este lunes 19 de octubre por La Cuarta, que atribuyó el antecedente a un reporte del medio Contrapoder.cl.
La salida tendría un componente especialmente incómodo para Flores: no se trataría simplemente de una decisión personal, sino de una solicitud que habría surgido desde la propia organización. Según el testimonio citado por La Cuarta, el presidente regional del círculo habría pedido su renuncia, la que se habría concretado hace aproximadamente tres meses. Hasta ahora, no se ha informado públicamente de una declaración oficial de la organización que permita conocer en detalle los fundamentos de la decisión.
El Círculo de Alguaciles de Carabineros reúne a civiles que colaboran con la institución policial y busca entregar respaldo y reconocimiento a su labor. Flores juró como alguacil en junio de 2024, cuando todavía ejercía como diputada, y formó parte de una agrupación de integrantes exclusivamente mujeres. Su salida, en caso de confirmarse oficialmente, representa un revés simbólico para una figura política que ha mantenido una estrecha vinculación discursiva con la defensa de las fuerzas policiales.
La investigación por la “Cuota Flores” complica el escenario
El episodio se produce mientras la Fiscalía investiga la denominada “Cuota Flores”, un caso originado en denuncias sobre un supuesto mecanismo mediante el cual parte de las remuneraciones de asesores parlamentarios habría terminado en manos de la legisladora. Los hechos denunciados se remontarían a su período como diputada y apuntan a presuntas irregularidades en el uso de recursos asociados al trabajo parlamentario.
En mayo de 2026, funcionarios del OS-9 de Carabineros realizaron diligencias en las dependencias de Flores en el Senado, en el marco de la investigación dirigida por el Ministerio Público. La indagatoria busca reunir antecedentes para determinar si los hechos denunciados configuran delitos. Por ahora, la existencia de una investigación no equivale a una condena y cualquier responsabilidad penal deberá establecerse conforme al debido proceso.
La controversia también llegó al ámbito partidario. Renovación Nacional remitió antecedentes al Tribunal Supremo de la colectividad después de las diligencias realizadas en el Congreso. La senadora, por su parte, ha rechazado las acusaciones y ha defendido su honra frente a los cuestionamientos.
La eventual salida del Círculo de Alguaciles agrega una dimensión política a una historia que ya tiene repercusiones judiciales y partidarias. Sin embargo, hay una diferencia importante entre una decisión interna de una organización y una determinación de la justicia: la primera puede reflejar una evaluación institucional, pero no acredita por sí misma la comisión de un delito.
Por ahora, el punto central sigue siendo el avance de la investigación y la aclaración de los hechos denunciados. Para Flores, el desafío es responder a las acusaciones y despejar las dudas que rodean su actuación pública; para las instituciones involucradas, la obligación es actuar con transparencia y evitar que las decisiones se confundan con veredictos anticipados.





