El esperado regreso de Vértigo después de ocho años fuera de pantalla terminó abriendo una controversia inesperada. Cecilia Bolocco, una de las invitadas estelares de la primera emisión, se convirtió en uno de los principales temas de conversación, pero no solamente por sus confesiones: su activa participación durante las entrevistas provocó críticas de espectadores que esperaban ver a Tita Ureta consolidarse como conductora.
La ex Miss Universo no se limitó a responder las preguntas que le hicieron. También intervino en las conversaciones con otros invitados, entre ellos Douglas y Jean-Philippe Cretton, e hizo preguntas directas que captaron la atención del estudio. Para algunos televidentes, ese despliegue fue una muestra de experiencia televisiva; para otros, terminó desplazando a quienes tenían la responsabilidad de conducir el espacio.
En redes sociales, las críticas fueron directas. “La Bolocco no deja animar a la Tita”, escribió una usuaria en X. Otro comentario apuntó en la misma dirección: “La Bolocco opaca a la Tita en #vertigo”. También hubo espectadores que cuestionaron que la exanimadora asumiera un papel que, a su juicio, correspondía a los conductores del programa.
La controversia puso el foco en Tita Ureta, quien debutó en un estelar de estas características junto a Martín Cárcamo. La comunicadora enfrenta el desafío de instalar su propio sello en un formato con una historia televisiva importante y cuyo recuerdo sigue asociado a figuras de amplia trayectoria. En ese contexto, compartir pantalla con una animadora de la experiencia de Bolocco podía convertirse tanto en una oportunidad como en una prueba exigente.
Cecilia Bolocco opacó a Tita Ureta
Sin embargo, las reacciones no fueron unánimes. Algunos usuarios defendieron la soltura de Cecilia y destacaron su capacidad para generar momentos televisivos. Otros incluso valoraron el desempeño de Ureta y consideraron que el debut mostró que puede desenvolverse con los invitados y construir una conducción propia. La discusión, por tanto, no se tradujo en un rechazo generalizado, sino en opiniones divididas sobre el equilibrio entre la invitada y la nueva animadora.
Durante el programa también hubo espacio para momentos más distendidos. Uno de ellos ocurrió cuando Ureta comentó que mantenía una relación cercana con Karen Blau, actual pareja de Máximo Bolocco, hijo de Cecilia. El intercambio generó una reacción de interés de la ex Miss Universo y mostró una faceta más cercana de la conversación, lejos de las críticas que posteriormente circularon en internet.
El episodio deja una pregunta para Canal 13: ¿cómo aprovechar la presencia de figuras históricas sin quitarle espacio a quienes deben liderar la nueva etapa del programa? El regreso de Vértigo despertó interés y conversación, pero el desafío de sus conductores será demostrar que pueden sostener el formato sin depender de la nostalgia ni de la intervención de sus invitados.
Por ahora, la polémica se instaló en las redes y convirtió a Cecilia Bolocco y Tita Ureta en protagonistas de un debate que va más allá de una noche televisiva. La audiencia tendrá la última palabra en las próximas emisiones, cuando se vea si el programa consigue equilibrar experiencia, renovación y protagonismo sin que una figura termine eclipsando a la otra.





