La tarde del martes terminó de forma brutal para Héctor Aladino Cárdenas Venegas, conocido como “El Poroto”. El hombre, de 45 años, fue interceptado mientras se desplazaba en su vehículo por la población José María Caro, en Lo Espejo. Los atacantes, según los antecedentes preliminares de la investigación, lo estaban esperando en las cercanías de su domicilio y abrieron fuego cuando ingresaba al pasaje donde vivía.
La violencia del ataque quedó reflejada en la escena. El fiscal del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), Ernesto González, confirmó que Cárdenas recibió al menos ocho impactos balísticos.
“Tenía al menos ocho impactos en su cuerpo, motivo por el cual fallece”, señaló el persecutor. El vehículo también quedó con múltiples impactos, incluidos varios en el parabrisas, mientras en el lugar fueron levantadas vainillas percutadas.
“El Poroto” y su violento historial
Pero detrás del homicidio aparece una historia que ya había puesto a “El Poroto” en la mira de las autoridades. Cárdenas había sido vinculado a investigaciones por tráfico de drogas y homicidios, aunque, según los antecedentes consignados en la investigación, no registraba condenas por esos delitos. Su influencia también había quedado asociada al sector de la población José María Caro y al Club Deportivo Varsovia, donde se desempeñaba como entrenador de divisiones juveniles.
Su nombre adquirió notoriedad pública durante febrero de este año, cuando la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, denunció amenazas de muerte. De acuerdo con los antecedentes conocidos entonces, distintas organizaciones delictuales habrían reunido $100 millones para atentar contra la vida de la jefa comunal, y Cárdenas fue señalado como uno de los involucrados en la organización del supuesto ataque. La investigación por esas amenazas, sin embargo, no termina con su muerte.
El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, confirmó que las diligencias continuarán respecto de otros eventuales participantes. “La muerte del imputado produce el sobreseimiento definitivo respecto de él”, explicó, pero añadió que “son varios más los que están sindicados como partícipes de los hechos”. La Fiscalía también mantendrá las medidas de seguridad para la alcaldesa mientras busca determinar la participación de otros sujetos.
Una muerte que vuelve a sacudir Lo Espejo
El asesinato abrió además otra preocupación para las autoridades: el posible impacto del funeral. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, informó que se preparaban medidas preventivas y manifestó que esperaba que la ceremonia fuera calificada como funeral de alto riesgo, debido a la posibilidad de nuevos episodios de violencia. “Se han tomado todos los resguardos”, afirmó el secretario de Estado.
Mientras la PDI continúa revisando cámaras, entrevistando a testigos y levantando evidencia balística, todavía no existen detenidos por el homicidio. La Fiscalía deberá establecer quiénes ejecutaron el ataque y, sobre todo, cuál fue el móvil detrás de una emboscada que terminó con ocho impactos de bala contra un hombre cuyo nombre llevaba meses apareciendo en investigaciones relacionadas con el crimen organizado de Lo Espejo.





