Una acción cotidiana terminó convirtiéndose en una emergencia para Francisca García-Huidobro. La animadora de Plan Perfecto debió acudir a un recinto asistencial luego de sufrir un intenso dolor lumbar que le impidió levantarse y caminar con normalidad, situación que también la obligó a ausentarse de la pantalla de Chilevisión.
Según relató la propia comunicadora en sus historias de Instagram, el episodio comenzó el domingo, cuando se agachó para sacar un plato y quedó prácticamente inmovilizada. “Me agaché a sacar un plato y no me pude parar. Menos mal que estaba Joaquín acá”, contó, en referencia a su hijo.
La conductora explicó que padece hiperlordosis y que ha sufrido episodios de lumbago anteriormente. Sin embargo, el nivel de dolor la sorprendió, pues llevaba años sin experimentar una crisis de esa magnitud. Ante las dificultades para desplazarse, decidió acudir a Urgencias para recibir atención médica y evitar automedicarse con fármacos potentes.
Pero el problema físico no fue lo único que enfrentó García-Huidobro. La animadora también reconoció que regresar a la clínica le provocó una fuerte carga emocional, debido a una hospitalización anterior que recuerda como una experiencia particularmente compleja.
Fran García-Huidobro terminó en Urgencias
“No sé cómo explicar mucho la angustia de estar aquí. No por el dolor de espalda, obviamente, sino porque estuve tanto tiempo en esta clínica, lo pasé tan mal, que no me gusta estar acá”, confesó. Luego fue categórica al explicar por qué decidió buscar ayuda: “Tengo demasiado dolor y yo no soy hipocondríaca, al contrario, tengo el umbral del dolor súper alto, así que si estoy acá es porque de verdad me duele mucho”.
La situación también despertó su frustración por las limitaciones físicas que enfrentaba. “Me da mucha rabia, pocas cosas me descomponen tanto como estar físicamente invalidada”, expresó, antes de explicar que realiza actividad física para cuidar su espalda y sus rodillas, más allá de cualquier objetivo estético.
La atención médica incluyó tres inyecciones intramusculares, ya que, según relató, no lograron encontrarle una vena. Tras el tratamiento, pudo sentarse y caminar nuevamente, lo que le permitió regresar a su casa. “No me pasaba hace 15 años”, resumió al actualizar su estado.
El episodio dejó en evidencia la intensidad de una dolencia que, pese a comenzar con un movimiento habitual, terminó afectando su rutina laboral y personal. Por ahora, el relato de la animadora se centra en la atención recibida y en la mejoría que experimentó después del tratamiento, sin que corresponda especular sobre su evolución posterior.





