La posibilidad de que Michelle Bachelet vuelva a competir por La Moneda abrió un nuevo frente de batalla político. Y uno de los primeros en reaccionar fue el diputado del Partido de la Gente (PDG), Javier Olivares, quien no se limitó a cuestionar el eventual regreso de la expresidenta: también apuntó directamente contra su vida personal y le recomendó abandonar la actividad pública.
Olivares sostuvo que el país se beneficiaría si Bachelet permaneciera lejos de la política y responsabilizó a sus anteriores administraciones por parte de los problemas que, a su juicio, todavía enfrenta Chile. “Cualquier cosa que mantenga lo más alejada posible de la política a la señora Bachelet le va a servir al país”, afirmó desde el Congreso. Luego agregó que algunas de las dificultades actuales tendrían su origen en reformas impulsadas durante sus gobiernos, especialmente en educación y materia tributaria.
Pero el diputado fue mucho más allá de una crítica al legado político de la exmandataria. “Ojalá que la señora Bachelet se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos, que esté con ellos y que esté lo más alejada posible del debate político”, lanzó. La frase rápidamente convirtió una discusión sobre una eventual candidatura presidencial en una controversia sobre el tono utilizado para referirse a una exjefa de Estado.
Javier Olivares dispara contra Bachelet
El remate fue todavía más provocador. Olivares incorporó a Evelyn Matthei en su cuestionamiento y señaló: “Le deseo mucha suerte, podría seguir los mismos pasos de la señora Matthei, cocinar y hacer unas buenas cazuelas para enseñarle a la gente”. El comentario generó críticas en redes sociales, donde algunos usuarios acusaron al parlamentario de recurrir a un discurso despectivo hacia mujeres que han ocupado posiciones centrales en la política chilena.
El origen de la controversia está en una frase que la propia Bachelet pronunció durante una entrevista con TVU. Consultada sobre si después de dos períodos presidenciales podría existir una tercera candidatura, respondió: “Yo creo que sí… yo creo que sí”. No anunció una candidatura formal, pero bastó esa respuesta para volver a instalar su nombre en el escenario presidencial y reactivar las especulaciones sobre su futuro político.
La situación además ocurre pocos días después de que Bachelet cerrara su intento de convertirse en secretaria general de Naciones Unidas y reapareciera con fuerza en la política nacional. En un homenaje realizado en La Pintana, la exmandataria ya había advertido que quienes pensaban que se retiraría definitivamente de la actividad pública tendrían que esperar: su intención es continuar participando y aportando desde Chile.





