Juan José Gurruchaga volvió a hablar públicamente de una situación familiar que ha marcado los últimos años de su vida. En el podcast Código Púrpura, de la Liga Chilena contra la Epilepsia, el actor y comunicador se emocionó al relatar la evolución de su hijo Juan Cruz, quien actualmente tiene 12 años y vive con síndrome de Lennox-Gastaut, una forma compleja de epilepsia.
El diagnóstico llegó cuando el niño tenía seis años. Gurruchaga recordó que, antes de la enfermedad, su hijo había desarrollado habilidades que posteriormente comenzó a perder. “Él leía, escribía y aquí comenzó el retroceso. Comenzó el deterioro cognitivo, o sea, hoy día él ya no escribe ni lee”, relató durante la conversación.
El actor también reconstruyó algunos de los episodios que inicialmente hicieron sospechar que algo no estaba bien. Contó que en una oportunidad vio a su hijo quedar repentinamente rígido y “congelado” mientras jugaba. En otro episodio observó tensión en una de sus manos y en el cuello. Posteriormente llegaron crisis que llevaron a la familia a consultar con especialistas y finalmente conocer el diagnóstico.
Pero el impacto no quedó limitado al ámbito médico. Gurruchaga reconoció que el proceso también golpeó profundamente su estado emocional y la dinámica familiar. “Dejé de reír, yo también dejé de tener sentido del humor, dejé de tener muchas cosas, porque cuando se te apaga la luz, se apaga la luz en lo emocional también”, confesó visiblemente afectado.
Juan José Gurruchaga se quiebra al hablar de su hijo
El actor recordó además los primeros años posteriores al diagnóstico, describiéndolos como una etapa especialmente difícil. “Los dos primeros años, momentos disruptivos muy agónicos donde el llanto no para, no para y no para, y donde ves que las palabras de uno no logran ser eficaces”, señaló.
Gurruchaga ya había contado públicamente parte de esta experiencia en 2025, cuando explicó que su hijo llevaba cerca de cuatro años enfrentando la enfermedad y que las crisis habían sido difíciles de controlar pese al tratamiento. En esa oportunidad también puso el foco en la necesidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
Esta vez, además, quiso dejar un mensaje para otros padres que puedan encontrarse frente a un diagnóstico similar. “Primero que todo, no pierdan el tiempo en buscar un culpable porque no lo hay”, sostuvo. También llamó a las familias a pedir ayuda y a educar a su entorno sobre la condición.
“Si no hay salud, no hay nada y no tener miedo a pedir ayuda y a educar al entorno, que es, yo creo, lo que más te puede ayudar y salvar o dar una mejor calidad de vida”, afirmó el comunicador.
En medio de la emoción, también dedicó palabras a su hijo mayor, de 13 años, destacando el papel que ha tenido acompañando a su hermano. “Ojalá la vida le siga dando esa luminosidad porque me ha ayudado mucho, muchísimo”, expresó Gurruchaga.





