La polémica por el futuro de “Yo elijo mi PC” sumó este martes un nuevo capítulo. El Presidente José Antonio Kast salió nuevamente a defender la decisión de dejar sin financiamiento al programa en el proyecto de Presupuesto 2027, pero esta vez llevó la discusión más allá del gasto público: puso el foco en el uso de las pantallas durante la infancia y cuestionó directamente el papel que están cumpliendo los padres.
Durante su intervención en el Summit País Digital 2026, el Mandatario sostuvo que el debate no debe reducirse a la idea de que el Gobierno está eliminando beneficios sociales. “No. Lo que nosotros queremos es que los recursos que tiene Chile lleguen de verdad a las personas más vulnerables y sean programas que sirvan para sacar a Chile adelante”, afirmó.
Kast también defendió la revisión de los programas estatales y aseguró que los recursos recuperados deberían dirigirse a otras necesidades. “Cada peso que nosotros recuperemos del mal uso va a ir a los sectores más necesitados”, sostuvo, agregando que el Estado no puede limitarse a mantener políticas simplemente porque “siempre se ha hecho así”.
Pero el argumento que más ruido generó estuvo relacionado con la educación y las pantallas. El Presidente cuestionó que existan estudiantes que llegan a cursos superiores con dificultades en competencias consideradas fundamentales. “Hay estudiantes de tercer año que no saben leer bien, no entienden lo que leen, no saben restar ni sumar bien, operaciones básicas”, planteó, para luego defender la necesidad de fortalecer esas habilidades antes de profundizar el uso de herramientas tecnológicas.
Kast endurece su defensa por el fin de “Yo elijo mi PC”
La arremetida presidencial tomó un tono todavía más directo cuando habló de la relación entre niños, celulares y adultos. Kast sostuvo que “en la infancia nos jugamos el futuro” y afirmó que el acceso a las pantallas debería retrasarse porque, a su juicio, puede afectar el desarrollo de la creatividad infantil. “Esa creatividad que está en los niños se va opacando cuando todo está resuelto en una pantalla”, señaló.
Y luego apuntó a una escena cotidiana que probablemente incomodó a más de algún padre. “Todos estamos estresados, entonces muchas veces es más fácil sacar el celular, pasárselo al niño y que se entretenga”, dijo el Presidente, para añadir que “es muy atractivo” recurrir a ese mecanismo y que los padres deben entender que “hay momentos para cada cosa”.
El problema es que estas declaraciones llegan precisamente cuando “Yo elijo mi PC” quedó fuera del financiamiento explícito del Presupuesto 2027, después de 17 años de funcionamiento. Durante 2026, el beneficio permitió que 96.100 estudiantes recibieran computadores y contó con cerca de $35 mil millones. Si el proyecto no cambia durante su discusión legislativa, el próximo año no habría una nueva entrega bajo este programa.
La decisión, además, no ha generado críticas únicamente desde la oposición. Sectores de la propia derecha han cuestionado el término del beneficio. Incluso el vicepresidente de secundarios de Nuevas Generaciones UDI, Martín Herrera, pidió públicamente mantenerlo y lanzó una frase que resume la disputa política: “No es comunismo, es buena política pública”.
Así, el Gobierno enfrenta una discusión que va bastante más allá de la compra de notebooks. De un lado está el argumento oficial de revisar programas con bajo impacto y concentrar los recursos; del otro, quienes sostienen que retirar una herramienta tecnológica a estudiantes vulnerables puede terminar ampliando las brechas que precisamente buscaba reducir. Y mientras el Congreso comienza a discutir el Presupuesto 2027, Kast decidió instalar otra pregunta en el debate: si el problema son realmente los computadores o el momento y la forma en que los niños están utilizando la tecnología.





