La crisis política que golpea al Gobierno de José Antonio Kast llegó hasta Europa. En plena gira presidencial, el mandatario tomó el teléfono y llamó directamente al diputado Hotuiti Teao, uno de los parlamentarios oficialistas que ha cuestionado la continuidad del ministro de Justicia, Fernando Rabat, y que incluso manifestó su disposición a respaldar una eventual acusación constitucional en su contra.
El contacto no fue un gesto menor. La Moneda enfrenta una fractura dentro de sus propias filas por la polémica de las rebajas de condenas concedidas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad. Mientras la oposición prepara una ofensiva constitucional, el Gobierno intenta evitar que parlamentarios de su propio sector terminen sumándose a esa iniciativa.
Teao confirmó la comunicación y explicó que aprovechó la instancia para plantearle directamente al Presidente sus reparos. El diputado sostuvo que, a su juicio, no se agotaron todas las alternativas jurídicas disponibles para impedir las rebajas de condena, especialmente considerando que se trata de personas condenadas por delitos que afectan a niños, niñas y adolescentes.
“En mi caso, fui muy claro en transmitirle que no se agotaron todas las instancias jurídicas disponibles para impedir las rebajas de condena a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad”, afirmó el parlamentario, según consignó BioBioChile.
Kast mueve sus fichas desde Europa
Pero si Kast esperaba que el llamado ayudara a ordenar las filas oficialistas, la respuesta de Teao dejó claro que la conversación no significó un cambio de postura. El diputado valoró que el mandatario estuviera dispuesto a escuchar sus cuestionamientos, aunque insistió en que el diálogo no puede transformarse en una renuncia a sus convicciones.
“Dialogar no es transar principios”, sentenció, dejando una señal directa al Ejecutivo. Además, sostuvo que continúa esperando medidas concretas en favor de las víctimas y acciones que impidan que situaciones similares vuelvan a repetirse.
El escenario es especialmente complejo para Rabat. La controversia por las rebajas de condenas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores abrió un flanco que dejó de ser exclusivamente opositor. Parlamentarios de derecha también han cuestionado la gestión del Ministerio de Justicia y algunos han solicitado públicamente que el ministro dé un paso al costado.
La intervención personal de Kast evidencia la preocupación de La Moneda por evitar que la acusación constitucional consiga respaldo dentro de su propia coalición. El Presidente busca contener una rebelión que amenaza con debilitar su autoridad política, pero el caso Teao demuestra que una llamada desde Europa no necesariamente consigue alinear a quienes exigen explicaciones.
Por ahora, el diputado confirmó que mantendrá el diálogo con el mandatario, pero no retiró sus cuestionamientos. La crisis sigue abierta y el Gobierno enfrenta una pregunta incómoda: ¿cuánto capital político está dispuesto a gastar para sostener a un ministro cuya gestión ya provoca resistencia entre sus propios aliados?





