Marlen Olivari decidió darle un nuevo giro a su vida profesional y hoy el mundo inmobiliario ocupa cada vez más espacio en su agenda. La comunicadora, que durante años ha transitado por la televisión, los eventos, la comedia e incluso la política, se certificó para trabajar como asesora inmobiliaria y comenzó una etapa que, según reconoce, la tiene especialmente entusiasmada.
La decisión no nació de la nada. Olivari contó que desde joven estuvo vinculada a las inversiones y que fue su propia experiencia administrando propiedades la que la llevó a querer profesionalizar sus conocimientos. “Ahora más grande, tenía muchas ganas de estudiar este tema mucho más en profundidad y ser certificada para poder dedicarme de manera profesional a la venta de propiedades”, explicó. Y lanzó una advertencia que demuestra la seriedad con que está asumiendo esta nueva faceta: “Es importante ser certificado. Uno está vendiendo el patrimonio de otras personas, por lo tanto es algo bastante serio”.
El cambio laboral, eso sí, no significa que haya cerrado la puerta al espectáculo. Olivari continúa realizando eventos corporativos y mantiene su actividad en la comedia. Actualmente trabaja junto a Laura Prieto en la obra Divas en Pantuflas, además de continuar con presentaciones y giras.
Pero hay una diferencia evidente: el negocio inmobiliario dejó de ser una actividad secundaria para transformarse en una apuesta concreta de futuro. “Cada día está tomando más relevancia el mundo inmobiliario en mi vida. Necesariamente si tú entras en esto tienes que dedicarle tiempo”, afirmó.
Marlen Olivari cambia de rumbo
Y mientras su carrera toma otro camino, hay un capítulo personal que Olivari también quiso cerrar de manera tajante: los rumores de una supuesta separación de Luciano Marocchino. Durante 2025 circularon versiones que apuntaban incluso a una eventual infidelidad del empresario italiano con una mujer mucho menor. La propia Olivari salió entonces públicamente a desmentir el quiebre y aseguró que la relación continuaba.
Ahora, lejos de alimentar el misterio, volvió a ser categórica. “La familia está súper bien, todo bien, todo normal”, sostuvo. Y respecto de Marocchino fue todavía más directa: “Y sí, con Luciano está todo muy bien”. La frase busca poner punto final a una serie de especulaciones que durante meses instalaron una crisis matrimonial que ella ha negado reiteradamente.
De hecho, la postura de Olivari no ha cambiado desde que comenzaron los rumores. En noviembre pasado ya había advertido: “Nunca me he divorciado, ni me he separado de Luciano, ni tampoco le he tenido que perdonar nada porque no me ha hecho nada”. También aseguró que ambos permanecían juntos desde que se conocieron y calificó las versiones como una invención.
Así, mientras la farándula insiste en mirar hacia su vida sentimental, Marlen Olivari parece decidida a mover el foco hacia los negocios. La mujer que durante décadas hizo de la televisión uno de sus principales escenarios ahora apuesta por las propiedades, sin abandonar completamente el espectáculo y dejando claro que, al menos según su propia versión, su relación con Marocchino sigue firme.





