La eventual tercera candidatura de Michelle Bachelet abrió un nuevo frente de batalla política, pero esta vez el protagonista no fue solamente Johannes Kaiser. El líder del Partido Nacional Libertario cuestionó la edad y condición física de la expresidenta y terminó recibiendo una respuesta directa de Pamela Jiles, quien, pese a mantener profundas diferencias políticas con Bachelet, decidió salir públicamente en su defensa.
Kaiser sostuvo en el podcast Cómo te lo explico que la exmandataria tendría entre 77 y 78 años cuando eventualmente enfrentara una nueva elección presidencial y puso en duda que estuviera en condiciones para asumir una campaña. “Yo creo que la salud de la expresidenta está deteriorada, se nota”, afirmó. Incluso comparó su condición física con la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalando que no la veía haciendo deporte ni realizando largas caminatas.
La frase provocó una reacción inmediata de Jiles. La diputada no defendió el proyecto político de Bachelet, sino que apuntó directamente contra lo que considera una forma de descalificación basada en el género y el aspecto físico. “Esta declaración de Johannes Kaiser es una rotería contra una mujer, Michelle Bachelet”, escribió en redes sociales.
Pero la parlamentaria fue todavía más lejos y dejó claro que sus diferencias ideológicas con la exmandataria no iban a impedirle cuestionar los dichos del libertario. “Tengo enormes diferencias con ella, pero no acepto esta verdadera epidemia de maltrato a figuras femeninas de la política en razón de su cuerpo y de su género”, sostuvo. Y luego lanzó el dardo que rápidamente comenzó a circular en redes: “Además, no sé si Kaiser está en posición de criticar el estado físico de otras personas”.
Pamela Jiles le responde con dureza a Johannes Kaiser
El episodio también tuvo eco durante la propia entrevista en que Kaiser realizó sus cuestionamientos. La periodista Mónica Rincón lo interrumpió cuando comenzó a referirse a la edad de Bachelet y le recordó que Trump también es una persona mayor. “¿Trump cuántos años tiene?”, le preguntó. Más adelante, frente a la afirmación de Kaiser sobre el supuesto deterioro de salud de la expresidenta, Rincón fue tajante: “No, yo no noto nada. Ni un problema cognitivo”.
Kaiser, lejos de retroceder, posteriormente reforzó sus dichos, aunque intentó marcar una diferencia importante. Aseguró que no había afirmado que Bachelet estuviera incapacitada para ser candidata y sostuvo que él simplemente observaba que la expresidenta “no se mueve con la misma ligereza que se movía hace 10 o 15 años atrás”. También reconoció que la decisión sobre una eventual candidatura corresponde exclusivamente a ella.
La polémica se suma a una semana particularmente áspera para quienes han cuestionado el eventual regreso de Bachelet a la carrera presidencial. El diputado Javier Olivares ya había provocado críticas por llamar a la expresidenta a alejarse de la política y sugerirle que siguiera los pasos de Evelyn Matthei y se dedicara a “cocinar” y preparar cazuelas. Jiles también rechazó esas expresiones y llamó a establecer un “cordón sanitario a cualquier forma de violencia contra las mujeres”.
Así, la discusión que inicialmente debía centrarse en si Bachelet está disponible para intentar un tercer mandato terminó desplazándose hacia otra pregunta: ¿hasta dónde puede llegar el debate político cuando se cuestiona la edad, el cuerpo o la condición física de una eventual candidata? Jiles ya tomó posición y, esta vez, el golpe vino desde un lugar inesperado: una parlamentaria que reconoce sus diferencias con Bachelet, pero que decidió ponerle freno a Kaiser.





