La historia que Paz Ramírez estaba construyendo junto a su pareja Santiago Barros quedó brutalmente interrumpida. La cineasta de 39 años, hermana de las actrices María José y Ángela Prieto, había recibido en junio una propuesta de matrimonio durante un viaje a Turquía que ambos habían preparado durante meses. El compromiso, que debía convertirse en uno de los grandes momentos de su vida, terminó transformándose en un recuerdo doloroso tras su inesperada muerte.
La propuesta ocurrió a orillas del Bósforo, en Estambul, durante el primer viaje de Santiago a Europa. La pareja no solo había decidido casarse: ya comenzaban a proyectar la ceremonia y sus cercanos estaban involucrados en los preparativos. Manuel Barros, hermano de Santiago y cuñado de Paz, incluso estaba contemplado como uno de los testigos del matrimonio.
Manuel describió la relación como algo excepcional y aseguró que su hermano quedó completamente destruido tras la muerte de Paz. “Son de las pocas veces que he visto un amor tan puro, un amor de verdad. Eran el uno para el otro”, relató al recordar a la pareja. También sostuvo que ambos se habían cambiado la vida mutuamente y que compartían una enorme capacidad para reunir a familiares y amigos.
Pero ese proyecto de vida terminó de manera abrupta el domingo 23 de agosto. Paz fue atropellada mientras cruzaba la intersección de avenida Andrés Bello con Manuel Montt, en Providencia. Tras el impacto, el vehículo continuó su marcha y el conductor abandonó el lugar sin prestar ayuda. La cineasta fue trasladada hasta la Clínica Indisa, donde falleció horas después producto de la gravedad de sus lesiones.
Paz Ramírez se preparaba para casarse
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte de la tragedia. Según los antecedentes difundidos, Paz habría retrocedido al advertir que su perrita Marta se encontraba en peligro, intentando rescatarla antes de ser alcanzada por el automóvil. La mascota sobrevivió y actualmente permanece bajo el cuidado de una amiga de la cineasta.
La investigación continúa para determinar quién conducía el automóvil. Las policías han revisado registros de cámaras y otros antecedentes para ubicar al responsable, mientras la Fiscalía mantiene diligencias destinadas a esclarecer completamente las circunstancias del atropello y establecer eventuales responsabilidades.
El martes, familiares, amigos y colegas llegaron hasta la Iglesia El Golf para despedir a Paz. El mundo audiovisual también reaccionó con pesar frente a la muerte de una profesional que desarrolló una extensa trayectoria como directora, productora y guionista. Entre sus trabajos figuran participaciones en producciones cinematográficas y su labor como directora ejecutiva de Alga Estudio.
Una tragedia le arrebató el futuro que soñaba
La dimensión personal de la tragedia golpea todavía más fuerte cuando se conoce lo que Paz y Santiago estaban preparando. No solo perdieron a una pareja: se truncó una historia que estaba a punto de dar un paso definitivo. “Estamos totalmente destrozados”, resumió Manuel Barros al describir el estado de la familia.
Paz había encontrado en Santiago, según sus cercanos, una relación que ambos proyectaban hacia el futuro. Ese futuro tenía fecha por definir, una ceremonia por organizar y una vida por delante. Hoy, en cambio, la familia debe despedirla mientras espera que la investigación consiga identificar y ubicar al conductor que escapó del lugar.
Una historia de amor que recién comenzaba a preparar su siguiente capítulo terminó convertida, de manera brutal, en una despedida. Y mientras la justicia busca respuestas por el fatal atropello, los cercanos de Paz intentan quedarse con aquello que el accidente no pudo borrar: la memoria de una mujer a la que describen como valiente, generosa y profundamente querida.





