La animadora Tonka Tomicic volvió a quedar en el centro de la noticia, pero esta vez no por su regreso a la televisión, sino por una crisis financiera que amenaza con abrir un nuevo capítulo en uno de los períodos más complejos de su vida. En una entrevista con Radio Romántica, la conductora abordó públicamente las deudas que mantiene y reconoció que el escenario podría terminar nuevamente en un proceso de liquidación.
El problema se cruza con otro frente que sigue sin resolverse: la entrega de un departamento vinculado a su expareja, Marco Antonio López, conocido como Parived. Según los antecedentes difundidos, el inmueble no habría sido desalojado en el plazo comprometido, situación que derivó en acciones del banco. Tomicic explicó que después de la separación continuó pagando el arriendo, incluso cuando ya no vivía allí, porque sentía que debía responder por esa responsabilidad. Sin embargo, aseguró que dejó de hacerlo cuando se quedó sin trabajo durante más de dos años.
Deudas que no dan tregua: el crédito que fracasó y el fantasma de la quiebra
La situación económica de la comunicadora se habría agravado durante el período en que permaneció fuera de la televisión. Según su relato, las deudas llegaron a un punto crítico y tuvo que recurrir a préstamos de amigos para intentar salir adelante. Su regreso laboral, con un contrato en Mega, le permitió retomar las negociaciones con sus acreedores, aunque no consiguió resolver el problema de fondo.
La propia Tomicic reveló que durante ocho meses tuvo su sueldo embargado. Aunque lleva más de un año trabajando nuevamente en televisión, sus ingresos no serían suficientes para cubrir una deuda que califica como demasiado grande. El retorno a la pantalla, que podía representar una oportunidad para recuperar estabilidad, no ha significado hasta ahora una salida definitiva de sus compromisos financieros.
El último intento para evitar un nuevo escenario judicial apuntaba a conseguir un crédito y alcanzar un acuerdo con quienes le cobran. Pero esa alternativa no prosperó. “Significa que no voy a poder arreglar con mis acreedores y me va a pedir la liquidación de nuevo. O sea, en buen chileno, me van a pedir la quiebra nuevamente”, afirmó, según la entrevista reproducida por La Cuarta.
La animadora tampoco escondió la dimensión del problema. “Ya no tengo otra fórmula de salir (…) Aunque tenga trabajo, no me permite solucionar el tema de la deuda porque es muy grande. Al caerse el tema del crédito, va a ocurrir y me tengo que preparar para eso”, reconoció. Sus palabras reflejan una realidad incómoda: volver a trabajar y recuperar visibilidad pública no siempre basta para dejar atrás una crisis económica acumulada durante años.
Pese al duro panorama, Tomicic intentó poner el foco en su capacidad para levantarse. “Yo tuve todo. Y ahora lo que no tengo es una estabilidad económica, pero lo que sí tengo es toda la fuerza y la energía para salir adelante”, señaló. Luego lanzó la frase que resume el desgaste de esta etapa: “He comido mierda, sí, pero esa se come tras bambalinas. Y así tiene que ser y una se levanta y sale, como salen todos los chilenos y chilenas”.





