El caso de Sofía Ocayo Acuña, adolescente de 17 años cuyo rastro se perdió en Ovalle a comienzos de septiembre, dio un giro inesperado durante las últimas horas. Después de 21 días de búsqueda, la joven fue encontrada con vida en la comuna de Los Vilos, confirmó la Policía de Investigaciones (PDI).
Sofía había sido vista por última vez el viernes 4 de septiembre, en las inmediaciones del centro médico Imatec, en calle Socos, en pleno centro de Ovalle. La adolescente había acompañado hasta el lugar a su tutora legal, pero cuando esta salió del recinto, ya no estaba. Días después se presentó una denuncia por presunta desgracia y comenzó una búsqueda que se extendió por distintas comunas de la región y también fuera de ella.
Durante esas semanas aparecieron numerosos datos sobre supuestos avistamientos. Algunos apuntaban a Coquimbo y otros incluso a regiones del sur del país, pero ninguno había permitido establecer dónde estaba la joven. La situación mantuvo en alerta a su familia, mientras su padre, Yerko Ocayo, viajó desde Calama para participar personalmente en la búsqueda.
El punto de quiebre llegó con una pista que llevó las indagatorias hasta Los Vilos. El antecedente señalaba que Sofía tendría un novio en esa comuna, información que inicialmente no había podido ser corroborada por su familia. Finalmente, las diligencias permitieron encontrar a la adolescente con vida. Hasta ahora no se han entregado públicamente detalles sobre las circunstancias exactas en que fue localizada ni sobre su estado de salud.
Vuelco en caso de Sofía Ocayo
Antes del hallazgo, su padre había expresado públicamente la angustia que atravesaba mientras seguía cada pista que aparecía. “Lo único que quiero es abrazarla, tomarla, decirle qué le pasó, por qué tomó esa decisión, por qué se fue”, había señalado.
La desaparición también había movilizado a su tutora legal, María Rojas, quien durante los días de búsqueda insistió en que quería que Sofía regresara a casa. “Necesito que vuelva. Es mi niña, yo a Sofía la amo, la adoro. Mi rol de mamá no tiene fecha de caducidad. Yo voy a ser su mamá toda la vida”, había manifestado.
En medio de la cobertura del caso también surgieron antecedentes familiares delicados que fueron mencionados durante la búsqueda. Entre ellos, el padre aseguró que su hija arrastraba un trauma relacionado con un episodio de carácter sexual que, según su relato, habría ocurrido anteriormente. Se trata de una afirmación atribuida al padre y que no debe confundirse con una conclusión investigativa ni con un hecho judicialmente establecido.
Ahora la investigación entra en una nueva etapa: establecer qué ocurrió durante los 21 días en que la adolescente permaneció fuera de contacto y reconstruir sus movimientos hasta el momento en que fue ubicada. Por tratarse de una menor de edad, además, las autoridades no han difundido públicamente mayores antecedentes sobre su situación personal.
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