«Es un orgullo verlo crecer ahora. Lo tuve desde los 8 años en adelante y ahí van pasando de categoría. Fue su papá, Jaime, quien lo llevó a Colo Colo y cuando lo vi por primera vez entrenar, yo dije ‘este chico tiene muchas condiciones’. Jugaba bien, era obediente para entrenar y siempre atento a las instrucciones del técnico»
«Fue así desde la Sub 10, 11, 12, 14 y la 19 siempre fue igual. El mismo orden y trabajo en cadete. Bueno, ahí están los resultados, pareciera que fuera un jugador de 35 o 40 años. El ejemplo también se lo dio su padre, que fue un gran profesional. Es decir tiene la formación y estoy muy contento de haber aportado un granito de arena a su formación».















