Alejandra Valle no se guardó nada. En medio de la creciente polémica por el abrupto final de la rutina de Asskha Sumathra en el Festival de Viña del Mar 2026, la periodista y concejala lanzó dardos directos a la defensa mediática que hizo José Antonio Neme a favor de la comediante, calificando algunas de sus opiniones como “ridículas” y encendiendo una discusión que va más allá de los tiempos pactados de los shows.
En el programa La Voz de los que Sobran, Valle —quien conoce de cerca el ecosistema festivalero y las tensiones de televisión en vivo— fue contundente al analizar el fenómeno que dejó al público pifiando tras la decisión de introducir a los animadores sin una despedida clara de Sumathra. Para ella, el tema no es solo si hubo o no censura, sino cómo se instala la narrativa en medios, y criticó la visión “blanda” que, desde su perspectiva, ha prevalecido en ciertos análisis televisivos.
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Alejandra Valle fulmina declaración de José Antonio Neme
“Desordenó todo. El humor había estado muy plano hasta que Asskha llegó y les movió la coctelera a todos”, dijo Valle, ironizando sobre la interpretación de algunos comentaristas que minimizan la reacción del público y la tensión entre producción y humorista. “Hoy van a tener que acotar los tiempos y vamos a ver si efectivamente fue censura o no”, agregó, señalando que ni siquiera las explicaciones que hablan de cumplimiento de cronograma han logrado aplacar las dudas de quienes vieron un cierre abrupto sin despedida.
El comentario de Valle viene justo después de que Neme defendiera la rutina de Sumathra desde el matinal, sugiriendo que parte de las críticas eran producto de una incomodidad cultural en torno a la expresividad del humor transformista. Aunque Neme abogó por reconocer el éxito de la presentación y la reacción favorable del público, Valle no dudó en poner en tela de juicio esa lectura como insuficiente y hasta sesgada, apuntando a una discusión más profunda sobre el rol de los medios en la polémica.
Esta disputa de opiniones se suma a las múltiples versiones sobre el episodio: mientras la organización del festival insiste en que la actuación cumplió los tiempos estipulados y Asskha misma descarta haber sido censurada, los debates en redes y parlamentos mediáticos muestran un país dividido entre quienes ven una injusticia hacia la artista y quienes cuestionan la narrativa oficial o las interpretaciones superficiales que se han difundido.















