El conductor de televisión Eduardo Fuentes volvió a quedar en el ojo del huracán, pero esta vez no por una editorial ni por una entrevista incómoda, sino por algo mucho más oscuro: una amenaza de muerte directa que lo obligó a alzar la voz y denunciar públicamente el clima de odio que —según acusa— se ha ido normalizando peligrosamente.
El episodio se destapó luego de que el propio rostro de TVN expusiera un mensaje intimidatorio recibido tras emitir una opinión editorial. El contenido, cargado de violencia explícita, no solo lo apuntaba a él, sino que instalaba un tono político extremo que el animador no dudó en calificar como una señal alarmante de los tiempos que corren. En su descargo, fue tajante: advirtió que el “fascismo llegó y se instaló”, frase que encendió redes y desató una ola de reacciones cruzadas.
También te puede interesar
Amenaza de muerte a Eduardo Fuentes
Lejos de victimizarse, Fuentes optó por confrontar el hecho. Señaló que este tipo de amenazas no pueden relativizarse ni disfrazarse de libertad de expresión, menos cuando cruzan la línea hacia la violencia directa. El animador, visiblemente afectado, planteó que lo ocurrido refleja un deterioro del debate público, donde opinar distinto comienza a pagarse con hostigamiento e intimidaciones.
El caso no pasó inadvertido en el mundo televisivo ni político. Diversas figuras salieron a respaldarlo, condenando la amenaza y alertando sobre el aumento de discursos radicalizados en plataformas digitales. Para muchos, el episodio es otra señal de que la violencia simbólica está mutando hacia expresiones cada vez más concretas.
Así, lo que partió como un mensaje aislado terminó abriendo una discusión mayor: ¿hasta dónde escalará la crispación? Mientras tanto, Fuentes ya dejó clara su postura: no piensa retroceder ni moderar sus opiniones por miedo. Porque —según deslizó— cuando el silencio se impone por amenaza, la democracia empieza a perder terreno.















