La confirmación del quiebre entre Ana Sol Romero y Douglas sacudió al mundo del espectáculo chileno. Después de más de dos décadas de matrimonio y cerca de 30 años de historia compartida, la pareja inició una nueva etapa marcada por la separación y un proceso legal que todavía recién comienza.
La noticia había sido adelantada por la periodista Cecilia Gutiérrez, quien aseguró que ambos llevaban aproximadamente seis meses separados y que la ruptura se produjo después de una crisis que la pareja no logró superar. Según sus antecedentes, no existirían terceras personas involucradas en el quiebre.
Pero mientras Douglas decidió entregar públicamente su versión y explicar algunos aspectos del proceso, Romero había optado por mantener silencio. Finalmente, consultada por Página 7, la comunicadora decidió referirse al complejo momento, aunque lo hizo sin entrar en detalles sobre las acusaciones ni las acciones judiciales.
Su mensaje fue breve y puso el foco lejos de la polémica: “Por el momento, solo estoy enfocada en resguardar a mis hijas y también en cuidar de mí en este difícil momento para mi familia”, señaló.
Las hijas, en el centro de la preocupación
La declaración de Romero marca una diferencia evidente respecto del ruido generado alrededor de la separación. En lugar de responder a las versiones sobre las razones del quiebre, la comunicadora decidió hablar de aquello que considera prioritario: el bienestar de sus hijas y su propia recuperación en medio del proceso.
La pareja tiene tres hijas y, según los antecedentes publicados, ellas permanecen junto a su madre en Estados Unidos, donde continúan con sus estudios. Douglas, en tanto, regresó a Chile y ha explicado que posteriormente volverá a Estados Unidos debido a sus compromisos familiares y laborales.
La separación también tendrá consecuencias prácticas. De acuerdo con los antecedentes difundidos, la casa que ambos compartían en Miami habría sido puesta a la venta, mientras cada uno reorganiza su vida en medio de un escenario completamente distinto al que mantuvieron durante años.
Douglas también salió a responder
La versión del cantante apareció horas después de que se conociera públicamente el quiebre. En conversación con Plan Perfecto, Douglas confirmó que el matrimonio terminó, aunque rechazó algunas versiones que comenzaron a circular sobre el proceso judicial.
En particular, negó que exista una orden de alejamiento en su contra. “No existe ninguna orden de alejamiento en mi contra; lo que existe es una moción para ella tener uso exclusivo de la casa”, explicó, según recogió BioBioChile.
El cantante también descartó que la ruptura tuviera relación con una infidelidad y reconoció que la relación atravesó una crisis que finalmente no pudieron superar. “Es una crisis, como hemos tenido muchas parejas, pero lamentablemente llega un minuto en que se va un poco de las manos”, afirmó.
Pese a las diferencias y al proceso judicial que comienza a tomar forma, Douglas aseguró que existe un vínculo que permanecerá intacto: “Cuando pase esta tormenta seguiremos siendo familia, seguiremos teniendo tres hijas y seguiremos viéndonos”.
Así, el mediático matrimonio que durante años fue presentado como una de las relaciones estables del espectáculo chileno enfrenta ahora una realidad mucho menos amable. Y mientras las versiones, demandas y declaraciones cruzadas comienzan a instalarse en la agenda, Ana Sol Romero dejó claro que no está interesada, al menos por ahora, en alimentar la polémica. Su prioridad está en proteger a sus hijas y atravesar el difícil momento familiar que enfrenta.





