La polémica en torno al rescate de Manuel Orellana, conocido como «El Chino», sumó un nuevo capítulo. Esta vez, el protagonista de la historia decidió responder directamente a Pangal Andrade, quien días atrás había ironizado sobre el estado en que quedó el refugio del Cajón del Maipo tras los seis días que Orellana y las dos educadoras de párvulos permanecieron aislados por el sistema frontal.
Todo comenzó cuando Pangal visitó el refugio y difundió un video mostrando platos sin lavar, restos de comida, botellas de alcohol y el desorden que quedó en el lugar. Entre bromas, el deportista lanzó una frase que rápidamente se viralizó: «El ‘Chino’… cochino. Se pasó, una lavadita», comentario que generó miles de reacciones en redes sociales y reabrió las críticas contra el excursionista.
«El Chino» responde con dureza a Pangal Andrade
La respuesta no tardó en llegar. A través de un video publicado en sus redes sociales, Orellana envió un mensaje con evidente tono desafiante. «Un saludo para todos los que me siguen… aquí disfrutando la vida, no más… no somos na’ cochinos», afirmó. Pero fue el texto que acompañó la publicación el que terminó encendiendo la controversia. «Jajajá, para que vean que no soy na’ cochino. Pangal, andai’ pato ficha. Yo no nací en una cuna de oro, yo nací en una cuna de mimbre. Soy humilde y de corazón para mi pueblo», escribió, marcando distancia con el exchico reality.
El intercambio ocurre luego de que Andrade ya hubiera cuestionado públicamente la decisión del grupo de ingresar a la cordillera pese a las advertencias meteorológicas. En sus primeras declaraciones tras el rescate, incluso sostuvo que quienes realizaron la excursión debían haber tenido «dos dedos de frente», y recordó que el refugio quedó completamente desabastecido tras ser utilizado durante la emergencia.
La historia, que comenzó como un operativo de rescate seguido por todo el país, terminó transformándose en un fenómeno mediático que no deja de sumar episodios. Entre entrevistas, apariciones en discotecas, enfrentamientos en redes sociales y críticas cruzadas, «El Chino» continúa ocupando espacio en la agenda pública. Mientras algunos consideran que las bromas forman parte de la exposición que asumió tras el rescate, otros cuestionan que un episodio que movilizó un importante despliegue de recursos públicos haya derivado en una seguidilla de controversias que parecen no tener fin.





