El quiebre entre Belén Soto y Branko Bacovich dejó de ser un simple rumor de farándula para transformarse en un capítulo cargado de versiones cruzadas, silencios incómodos y especulaciones digitales. Pero ahora fue el propio empresario quien decidió dar un paso al frente y contar su versión, sin rodeos ni eufemismos. Y lo hizo marcando distancia: asegura que actuó correctamente durante toda la relación.
En sus primeras declaraciones públicas sobre el término, Bacovich buscó instalar una idea clara: su conciencia está tranquila. “Yo hice las cosas bien”, lanzó, dejando entrever que las críticas y teorías que circularon tras la ruptura —muchas de ellas apuntándolo— no reflejarían lo que realmente ocurrió puertas adentro. Sin victimizarse, pero tampoco asumiendo culpas, el empresario optó por una defensa sobria, aunque firme.
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El quiebre con la influencer y escritora generó ruido inmediato en redes sociales, especialmente por el perfil mediático de Soto y la imagen de “pareja consolidada” que ambos proyectaban. Viajes, eventos y publicaciones románticas construyeron una narrativa que, de un momento a otro, se desplomó sin mayores explicaciones. Ese vacío fue llenado por especulaciones que hoy Bacovich intenta desactivar.
Branko Bacovich rompe el silencio
Según su relato, el término no respondería a un único conflicto explosivo, sino a un desgaste progresivo. Una dinámica que —como suele ocurrir en relaciones expuestas— se habría visto tensionada por los tiempos, las prioridades y la presión pública. Aun así, sus palabras dejan entrever que la decisión no lo tomó por sorpresa, aunque sí reconoce que cerrar el ciclo no fue fácil.
Mientras Belén Soto ha optado por la mesura y los mensajes reflexivos, Bacovich eligió un tono más directo para enfrentar el escrutinio. No entra en detalles íntimos, pero sí busca limpiar su nombre: insiste en que actuó con lealtad y respeto hasta el final. Una declaración que, lejos de apagar el tema, vuelve a poner la historia en el centro de la conversación farandulera.
Porque cuando una relación mediática se rompe, el silencio también comunica. Y ahora, con esta primera confesión, Bacovich no solo habla de su pasado con Soto: también intenta reescribir el relato que se instaló tras el quiebre. Falta ver si esta versión logra cerrar la herida… o si abre un nuevo flanco en una historia que todavía parece lejos de terminar.














