La influencer Carlyn Romero rompió el silencio y entregó una versión humana y cruda del impacto que ha tenido la convulsión política en Venezuela tras la Operación Resolución Absoluta, la acción militar estadounidense que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas la madrugada del 3 de enero. En un relato que mezcla dolor, confusión y violencia política, Romero contó cómo su madre presenció las explosiones que sacudieron la capital venezolana y vivió horas de pánico absoluto.
Mientras medios internacionales informan que al menos siete detonaciones y ataques aéreos se escucharon en distintos sectores de Caracas —incluyendo zonas como La Carlota y Fuerte Tiuna—, donde la operación fue reportada con estruendo y destrucción que hizo temblar edificios enteros, Romero explicó que ese ruido no fue un dato frío: fue la banda sonora del terror vivido por su familia.
“Cuando la llamé tipo ocho de la mañana estaba con pánico y angustia”, relató la ex participante de Fiebre de Baile, describiendo cómo fue motorizar el contacto para tranquilizar a su madre desde Chile, lejos geográficamente pero bajo el mismo temblor emocional de esos instantes.
Carlyn Romero revela angustia familiar
Para millones de venezolanos dentro y fuera del país, lo que comenzó como rumores y confusión se transformó en una madrugada de explosiones, helicópteros y miedo sin explicación clara. Testimonios recogidos en el centro de Caracas hablan de “gritos y desesperación, angustia y llanto” mientras la población civil intentaba entender lo que estaba ocurriendo en medio del estruendo de la operación estadounidense.
Romero, que emigró años atrás y ha hecho de Chile su segundo hogar, confesó a la prensa que el episodio revivió fantasmas colectivos de un pueblo que lleva más de una década lidiando con crisis económicas, políticas y sociales. “No sé cómo sentirme… felicidad, rabia, angustia, preocupación… todas a la vez”, dijo la influencer sobre lo que le provoca la captura de Maduro y el impacto en su país.
Al mismo tiempo, subrayó que su vínculo con Venezuela se expresa en gestos cotidianos, como apoyar con donaciones coordinadas con su madre, que trabaja como enfermera local, apuntando a las necesidades más elementales de los venezolanos más vulnerables.
El relato de Romero pone rostro a una tragedia geopolítica que medios internacionales describen como uno de los episodios más inesperados en la historia reciente de Venezuela, donde explosiones, colapsos de infraestructura y el silencio impuesto en varias zonas tras la incursión militar estadounidense han dejado una mezcla de miedo e incertidumbre entre los ciudadanos.














