El escándalo que sacude al mundo de la farándula chilena sumó un nuevo capítulo. Luego de que Luis “Mago” Jiménez reconociera públicamente haberle sido infiel a Gala Caldirola con Coté López, una publicación de la empresaria volvió a encender las redes sociales y generó acusaciones de que estaría tomándose con liviandad una situación que dejó a la modelo española profundamente afectada.
La imagen que provocó la controversia fue compartida por López en sus historias de Instagram pocas horas después de que el escándalo se hiciera público. En el registro aparece aparentemente tranquila y acompañada por el maquillador Raúl Flores. El contenido bastó para que algunos usuarios interpretaran la publicación como una provocación hacia Gala, aunque esa lectura corresponde a comentarios de redes y no a una declaración explícita de López.
«¿Soy yo o siento que se burla?», fue uno de los comentarios que aparecieron tras la publicación. Otros usuarios fueron todavía más duros y acusaron a la empresaria de estar disfrutando de la situación. «Está disfrutando» y «el karma cobra tarde o temprano» fueron parte de las reacciones que se multiplicaron en internet.
Coté López queda en el centro de la polémica
Pero mientras las redes construían su propia interpretación, la periodista Paula Escobar entregó un antecedente completamente distinto sobre la reacción que habría tenido López tras conocerse la infidelidad. Según afirmó en el programa “Que te lo digo”, la empresaria «claramente no quería que esto se supiera, nunca, jamás», y aseguró que la filtración no habría provenido ni de Gala ni de Coté, sino del círculo cercano de Jiménez.
Escobar también sostuvo que el encuentro entre Jiménez y López habría ocurrido en Chile y no durante la estadía de Gala en Qatar. Además, afirmó que el episodio se habría producido poco después del término de la relación de López con Lucas Lama. Según su relato, incluso hubo señales que habrían levantado sospechas antes de que la historia se hiciera pública.
La situación deja así dos relatos paralelos: por un lado, una publicación que algunos interpretaron como una burla y, por otro, la versión de una periodista que asegura que López estaba afectada y nunca quiso que la infidelidad saliera a la luz. En medio queda Gala Caldirola, quien ya había hablado públicamente del dolor y la humillación que le provocó la situación, mientras Jiménez asumió la responsabilidad por la traición.
El escándalo, lejos de apagarse, sigue creciendo a medida que aparecen nuevas declaraciones y antecedentes. Y aunque las redes sociales ya parecen haber dictado sentencia, todavía existen diferencias entre lo que se interpreta en internet y lo que efectivamente han declarado los protagonistas.





