La teleserie sentimental de Francisco Kaminski suma un nuevo capítulo —y uno de los más incómodos— luego de que en programas de farándula se comenzara a escarbar más allá del registro que lo mostró besando a una mujer en la terraza de un hotel capitalino. Porque ya no se trata solo de imágenes: ahora el foco está puesto en el entorno más estrecho de la misteriosa acompañante, donde —según versiones televisivas— el tema habría generado ruido, incomodidad y preguntas que nadie esperaba responder tan pronto.
El registro, exhibido en televisión, mostró al exanimador en una escena que transitó entre la discusión y la reconciliación romántica, alimentando el morbo farandulero que lo persigue desde su bullado quiebre con Camila Andrade. Pero lo que parecía un episodio aislado escaló rápidamente cuando panelistas comenzaron a identificar a la mujer y a revelar datos de su vida privada, abriendo una caja de Pandora que hoy incomoda a más de uno.
Dramático vuelco en el romance de Kaminski
Fue en ese contexto donde el periodista Hugo Valencia decidió ir más allá del comentario de panel y tomar contacto con personas del círculo cercano de la mujer, buscando confirmar versiones y entender la naturaleza del vínculo. La movida no pasó inadvertida: el solo hecho de que la investigación farandulera llegara al entorno familiar encendió alertas, sobre todo considerando que —según se ha comentado en pantalla— se trataría de una persona ajena al mundo del espectáculo y de perfil más bien reservado.
Los antecedentes que han salido a la luz describen a la mujer como una profesional, madre y perteneciente a un entorno familiar conservador, lo que explicaría la sensibilidad que generó la sobreexposición repentina. De hecho, versiones televisivas sostienen que el romance llevaría apenas un par de meses, lo que vuelve aún más abrupto el salto desde la intimidad al escrutinio público.















