En el mundo televisivo chileno aún resuena la sombra de Andrés Caniulef, días después de su sorpresiva muerte, no solo por el dolor de su partida, sino por lo que no alcanzó a hacer. El animador Daniel “Huevo” Fuenzalida destapó esta semana un capítulo que pocos conocían: el fallecido periodista tenía un proyecto televisivo completamente listo para el estreno, planificado justo para la semana del Festival de Viña del Mar, que jamás verá la luz por su repentino deceso.
Fuenzalida, quien no solo fue colega sino también un cercano apoyo en la vida de Caniulef, relató en el matinal Buenos días a todos que la idea estaba tan avanzada que incluso ya contaban con equipo de trabajo y entusiasmo palpable.
Según el conductor, Caniulef estaba emocionado con la nueva etapa: él sería la cara del programa, y Fuenzalida su productor ejecutivo detrás de cámara. “Estaba feliz con eso”, aseguró, dejando entrever que este espacio representaba para ambos algo más que un proyecto laboral; era una oportunidad de reivindicación profesional y narrativa propia.
El proyecto inédito de Andrés Caniulef
La revelación pone en evidencia un dolor añadido al duelo: una carrera interrumpida en plena ascendencia. Caniulef, conocido por su estilo directo y su cercanía con artistas y personajes del espectáculo, estaba listo para dar un salto que muchos en la industria consideraban arriesgado, auténtico y necesario para su consolidación profesional.
Ese paso no solo hablaba de entretenimiento, sino de romper con la típica lógica farandulera y proponer narrativas con mayor sustancia en programas de espectáculos.
Más aún, la familia del periodista —según Fuenzalida— estaba al tanto del entusiasmo de Andrés por el proyecto, lo que evidencia que no se trataba de un plan superficial, sino de una apuesta con respaldo afectivo y profesional que generó ilusión entre quienes lo rodeaban.
La tragedia de su muerte convierte esa iniciativa en un símbolo de lo que pudo haber sido: un espacio que, en plena temporada estival y visibilidad mediática, hubiera posicionado a Caniulef en un rol distinto al que muchos hoy recuerdan con nostalgia y preguntas pendientes.















