En lo que debía ser una tranquila presentación veraniega en la Región del Maule, el paso de Américo terminó convertido en un verdadero polvorín. Nuevos antecedentes destapan un tenso episodio ocurrido en la comuna de Empedrado, donde el cantante habría protagonizado un altercado de alto voltaje que incluso motivó la presencia de Carabineros y dejó al artista al borde de ser detenido.
Según relatos surgidos desde testigos presentes en el recinto —una cabaña donde se alojaba parte del equipo—, la situación habría escalado durante la madrugada. La discusión no sólo incluyó gritos, sino también un presunto episodio de violencia física, aunque no dirigido a su entonces pareja, Yamila Reyna, como se especuló inicialmente. El conflicto, aseguran, habría sido contra un integrante de su propio staff, lo que encendió aún más los ánimos en el lugar.
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Escándalo en Maule
El nivel de tensión fue tal que personal policial llegó hasta el hostal donde se hospedaban. De acuerdo con los mismos antecedentes, el intérprete estuvo a pasos de ser trasladado a una unidad policial, situación que no se concretó en medio de gestiones y llamados que buscaron descomprimir el escenario. Todo esto ocurría mientras otros huéspedes —entre ellos el actor Matías Oviedo— quedaban involuntariamente atrapados en el escándalo, debiendo incluso prestar declaración por su cercanía con los hechos.
Pero la tormenta no terminó ahí. Horas después, ya en la previa del show, se habría producido un nuevo encontrón, esta vez con Yamila Reyna, en un cruce marcado por recriminaciones y tensión acumulada. El ambiente ya estaba completamente fracturado, reflejando que el conflicto venía arrastrándose desde antes de subir al escenario.
Como si faltara un capítulo más, también se reveló un áspero intercambio entre el artista y el alcalde de la comuna, motivado por condiciones del evento. El cantante habría cuestionado el tamaño del escenario, recibiendo una respuesta directa del edil: si no actuaba, no habría pago. Un gallito de poder que grafica el clima de caos que rodeó la visita del músico.
Así, lo que comenzó como una fecha más en la agenda de verano terminó convertido en un episodio incómodo, con ribetes policiales, testigos inesperados y autoridades locales mediando. Un cóctel explosivo que vuelve a poner a Américo en el ojo del huracán, no por su música, sino por un escándalo que sigue sumando versiones y cabos sueltos.















