El senador Felipe Kast decidió enfrentar de frente la tormenta mediática que rodea su relación con la animadora Pamela Díaz luego de que compartiera un balance visual de su año 2025 en redes sociales donde “La Fiera” aparece en varias imágenes junto a él.
La publicación no solo confirmó visualmente lo que el “círculo farandulero-político” venía murmurando desde hace meses, sino que abrió un nuevo flanco de debate sobre la mezcla entre vida privada y proyección pública de un político en plena antesala electoral.
Lo que en un principio parecía un gesto personal —un repaso íntimo y sincero del año que pasó— terminó convertido en foco de comentarios y especulaciones: seguidores felicitaron la supuesta pareja, mientras que críticos cuestionaron la conveniencia de mostrar tan abiertamente vínculos amorosos con una figura del espectáculo.
Kast, lejos de eludir, se tomó el tiempo de responder a sus detractores y agradeció personalmente los comentarios positivos, validando una relación que muchos querían mantener en silencio. “Gracias por la buena onda”, respondió en varios comentarios, normalizando públicamente una relación que hasta hace poco era un rumor fuerte más que una confirmación.
Felipe Kast rompe el silencio
El trasfondo de esta reacción es más político que romántico. Desde hace más de un año que los rumores de un vínculo entre Kast y Díaz circulan con intensidad: la primera foto pública juntos se viralizó a mediados de 2025 tras un evento por el Día de la Madre, y desde entonces han surgido señales cruzadas sobre si estaban “en algo serio” o si simplemente compartían momentos sociales. Incluso hubo versiones que atribuían el supuesto quiebre a tensiones familiares —como rechazos supuestos por parte de la madre del senador— aunque esos rumores han sido desmentidos o dejados en duda por fuentes cercanas a la pareja.
Para muchos observadores, este manejo de las redes no solo reafirma la relación amorosa, sino que muestra una estrategia comunicacional poco usual en políticos de alto perfil: saludar y validar comentarios de fans sobre su vida sentimental parece una jugada calculada para humanizar al parlamentario en época preelectoral.
No es menor recordar que en otros momentos, Pamela Díaz misma se mostró incómoda al hablar del vínculo en televisión, prefiriendo mantener un perfil más discreto. Eso hace que la publicación de Kast —y su actitud agradecida frente a la ola de comentarios— sea más que una celebración de pareja: es un acto de construcción de narrativa pública.
Sin embargo, no todos están celebrando la jugada. Críticos de la farándula y de la política han señalado a través de redes que esta exposición puede ser una “distracción” frente a temas de fondo que deberían ocupar a un senador, y acusan que la línea entre lo personal y lo público se desdibuja peligrosamente cuando ambas esferas se mezclan con fines de imagen.
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