El terremoto mediático que rodea al cantante Américo sumó un nuevo capítulo —y quizás uno de los más incómodos— luego de que su propia hija decidiera hablar. En medio de la polémica que lo vincula sentimentalmente con Yamila Reyna, la joven lanzó una frase que cayó como balde de agua fría en el mundo del espectáculo: no está dispuesta a seguir normalizando el sufrimiento por conductas que, a su juicio, no cambian.
La declaración no fue casual ni improvisada. Surgió cuando el tema ya estaba instalado en matinales, paneles faranduleros y portales digitales, tensionando la imagen pública del intérprete tropical. Fue ahí cuando su hija, sin rodeos, dejó entrever un cansancio emocional que venía acumulándose hace tiempo. “No se puede seguir sufriendo por alguien que no quiere cambiar”, deslizó, marcando distancia no solo del conflicto, sino también de los patrones personales que —según su mirada— lo habrían provocado.
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Hija de Américo rompe el silencio
El impacto fue inmediato. En la interna del espectáculo, la frase se leyó como algo más que una opinión familiar: fue interpretada como una señal de quiebre, una especie de sinceramiento que desnuda el costo privado de los escándalos públicos. Porque mientras en pantalla se debate el romance, las filtraciones y los supuestos episodios de tensión, fuera de foco quedan los círculos íntimos que terminan absorbiendo el daño colateral.
Pato Sotomayor en el programa Plan Perfecto, expuso en el mencionado espacio de espectáculos un mensaje que la hija de Américo escribió en redes sociales.
“La hija de Américo, Mabel, tiene una cuenta privada de Instagram. Ella tiene una relación más distante con Domingo, tiene más de 30 años”, señaló.
“Dice ‘hoy marco mi lejanía a esto por mi salud mental, quiero cortar el patrón porque no se puede seguir sufriendo por alguien que no quiere cambiar, que no le interesa más que su persona. Espero que después de su inocencia, si es que la hubiese, asuma cada consecuencia marcada por esto’”, leyó el comunicador.
Fuentes del mundo televisivo ya venían comentando que el caso venía escalando silenciosamente, sobre todo tras versiones de discusiones, distancias y episodios incómodos entre el cantante y su entorno. En ese contexto, las palabras de su hija no hicieron más que confirmar que la crisis no sería solo mediática, sino también familiar.












