La televisión chilena vivió uno de esos momentos que rompen el libreto y descolocan incluso a los rostros más curtidos. Fue en pleno panel donde Gissella Gallardo lanzó una confesión que nadie vio venir: un episodio ligado al cáncer que golpeó de cerca a Mauricio Pinilla en el pasado. La revelación no solo tensionó el ambiente, sino que dejó al descubierto una historia desconocida para buena parte del público.
Según relató la periodista, el exfutbolista enfrentó un complejo escenario de salud que, hasta ahora, se mantenía en la esfera privada. Gallardo detalló cómo aquel diagnóstico remeció el entorno familiar y obligó a Pinilla a reordenar prioridades en uno de los momentos más frágiles de su vida. El relato, lejos de la farándula liviana, tomó un tono humano que silenció el estudio.
Diagnóstico de cáncer que afectó a Mauricio Pinilla
Pero si hubo una reacción que marcó el momento televisivo fue la de Willy Sabor. El comunicador, visiblemente afectado por lo que escuchaba, no logró contener la emoción. Con la voz quebrada y lágrimas evidentes, interrumpió el panel para sincerar cuánto lo tocaba la historia, evidenciando que el vínculo con Pinilla trascendía lo profesional.















