La actriz María Paz Grandjean no solo revivió el drama de haber sido herida en pleno estallido social el 18 de octubre de 2019, sino que también lanzó una polémica inesperada sobre su antigua compañera de elenco, Mara Sedini, actual futura vocera de Gobierno del Presidente electo José Antonio Kast. En una entrevista reciente, Grandjean aseguró que Sedini estaba con ella en la obra La pérgola de las flores la tarde en que fue impactada por un proyectil policial, y no se guardó nada al describirla.
El relato de María Paz es, por momentos, crudo y revelador. Sufrió un trauma maxilofacial al ser alcanzada por un proyectil (super sock) disparado por Carabineros mientras salía del Centro GAM tras la suspensión de la función, un hecho que años después llevó a la ratificación de una condena judicial contra el mayor Tomás Rodríguez por apremios ilegítimos.
Pero lejos de limitarse a ese episodio emblemático de violencia estatal, Grandjean aprovechó la conversación para cuestionar indirectamente la postura pública de Sedini respecto al estallido social. “Era muy rigurosa, pero no tenía carisma en el escenario… mientras todos subían, ella quedaba donde mismo”, describió la actriz sobre su colega de teatro. Y fue más allá: ante la postura crítica de Sedini contra las movilizaciones de 2019, Grandjean afirmó que no es necesario “hablar mal de ella porque se autodegrada sola”.
María Paz Grandjean desclasifica anécdota con Mara Sedini
Este cruce —en apariencia anecdótico— cobra distintas lecturas cuando se enmarca en el contexto actual: Sedini, con formación en comunicación política y una carrera que atraviesa del espectáculo al activismo político de derecha, se prepara para asumir una de las vocerías más visibles del próximo gobierno. Su pasado artístico y mediático —incluida su participación en el mismo elenco teatral de Grandjean— contrasta con la actualidad de una figura que hoy enfrenta críticas desde sectores que vivieron de forma diametralmente distinta los hechos de 2019.
La declaración de Grandjean abre un debate incómodo: la convivencia artística en tiempos de crisis no siempre se traduce en afinidad política o empatía posterior, especialmente cuando los protagonistas terminan en polos opuestos del debate nacional. Y mientras Sedini afina su discurso para posicionarse como rostro del gobierno entrante, la actriz herida en la calle recuerda con contundencia que las heridas del 18-O no fueron solo físicas, sino también parte de un conflicto de miradas que persiste en el presente.
Este episodio —mezcla de memoria, crítica y política— también reaviva viejas heridas sobre el uso de la fuerza ese día, el rol de los artistas en los estallidos sociales y cómo las trayectorias personales pueden chocar con la narrativa pública cuando la historia entra a la arena política.















