En medio de la expectación que genera cada año el Festival de Viña del Mar, una de sus aristas más mediáticas —la Gala previa al evento— ha sido rechazada de manera voluntaria por Julio César Rodríguez (JC), conductor estrella de Contigo en la mañana y uno de los rostros más reconocibles de Chilevisión. Lo que para muchos sería un paso obligado por la alfombra roja del verano, para JC fue motivo de comedia y distancia profesional.
Rodríguez decidió no asistir a la Gala del Festival —que tradicionalmente se realiza días antes del inicio oficial del certamen— argumentando una mezcla de desinterés por las galas y una anécdota personal insólita: cuando le llegó la invitación telefónica, creyó que se trataba de una estafa carcelaria. “Me llamó un tal Claudio y pensé que era un intento de fraude”, recordó entre risas, describiendo la voz con la que fue contactado y su reacción inicial de incredulidad.
Julio César Rodríguez explica por qué rechazó la Gala
Pero más allá de la broma, JC fue claro en su postura: no le gustan las alfombras rojas, salvo cuando él mismo debe animar el evento. Por lo tanto, optó por declinar la invitación formal que sí existió, enviando un mensaje contundente sobre su relación con los eventos sociales de espectáculo y la farándula televisiva en general. Esta decisión lo despega de un ritual que muchos consideran parte del calendario obligado de cualquier figura mediática en Chile.
Además, el conductor adelantó que su matinal no se trasladará a Viña del Mar para cubrir el festival, rompiendo con la tradición de programas matinales que amplifican estos eventos desde territorios externos. En lugar de eso, Contigo en la mañana seguirá operando desde Santiago, con un panel que incluirá nombres como Francisca García-Huidobro y Danilo 21, entre otros, en lo que parece ser una estrategia de consolidación de audiencias sin sucumbir al espectáculo del verano.
La ausencia de JC en la Gala de Viña 2026 —junto a otras figuras que han cuestionado o ya han confirmado su ausencia al evento— evidencia un fenómeno que trasciende la simple preferencia personal: una brecha creciente entre el circuito tradicional del espectáculo y figuras mediáticas que priorizan contenido, trabajo y coherencia narrativa sobre eventos sociales de gala.















