La atención mediática alrededor del cantante urbano Marcianeke no solo gira en torno a su música o sus turbulentas historias personales. Esta semana, quien se quedó con los flashes fue su propia madre, Yasna Muñoz, luego de confirmar públicamente que mantiene un romance con un futbolista 13 años menor que ella, una relación que ha generado comentarios divididos tanto en el mundo del espectáculo como en las redes sociales.
Muñoz, de 42 años, y Kevin Egaña, lateral izquierdo de Deportes Puerto Montt de la Primera B, no ocultan su vínculo. La pareja ha compartido en redes varios registros de su cercanía, incluido un cariñoso mensaje del defensor: “Te amo, nos vemos pronto”, que fue repostado por Yasna con cariño.
Fuentes como Radio Agricultura aseguran que el vínculo data al menos desde 2024, lo que revela que esta historia no es un simple romance pasajero destinado a calentar portadas.
La madre de Marcianeke sacude Instagram
Lo llamativo no es solo la diferencia de edad, sino cómo Yasna ha navegado de ser una figura conocida únicamente como “la mamá de Marcianeke” a convertirse en una verdadera influencer con cerca de 200 mil seguidores en Instagram.
Su transformación estética y su vida sentimental se han vuelto temas de interés público, algo que ella parece manejar con naturalidad y presencia mediática. Según informes, su cuenta se ha nutrido de contenido que muestra desde su cambio físico hasta momentos en pareja, borrando cada vez más la frontera entre su rol de madre de una celebridad y su propia identidad pública.
Pero esta historia también suscita un debate más profundo: la percepción de las relaciones con diferencias de edad marcadas, especialmente cuando se trata de figuras vinculadas a mundos de alto escrutinio como el espectáculo y el fútbol.
Algunos usuarios aplauden la conexión genuina y la valentía de Yasna por mostrarse sin filtros; otros, en cambio, critican la exposición pública de detalles íntimos, señalando que estos vínculos podrían alimentar aún más la cultura de “celebridad espectáculo” en Chile y el circo mediático que rodea a las familias de artistas urbanos.
















