La farándula chilena volvió a mostrar su lado más crudo —y también más calculador— tras revelarse la millonaria cifra que el estelar de espectáculos Primer Plano habría puesto sobre la mesa para conseguir la primera entrevista de Yamila Reyna luego de su bullado quiebre sentimental con Américo. Un ofrecimiento que confirma que, cuando se trata de rating, los cheques se firman sin temblar… aunque no siempre alcanzan.
Según trascendidos del mundo televisivo, la producción del espacio buscaba asegurar el “golpe periodístico” de la semana: el testimonio en primera persona de la actriz tras el término de la relación. Para ello, habrían ofertado una suma catalogada como “millonaria” dentro de los estándares locales, apostando a que el factor emocional —sumado al interés público— haría imposible un rechazo.
La trastienda del fallido fichaje de Yamila Reyna
Pero la jugada no resultó. Lejos de ceder ante la billetera televisiva, Reyna optó por bajar la cortina y mantener silencio mediático. Una decisión que, en la interna, fue leída como un portazo a la lógica del espectáculo que suele monetizar rupturas, infidelidades y dramas personales apenas estallan. No hubo lágrimas en estudio ni confesiones en primer plano.
El episodio vuelve a tensionar la delgada línea entre periodismo de espectáculos e industria del morbo. Porque mientras los programas compiten por exclusivas a punta de talonario, algunas figuras comienzan a resistir el formato: exponer el dolor a cambio de minutos en pantalla. Esta vez, al menos, la chequera no alcanzó para comprar el relato.
Y así, el quiebre entre Reyna y Américo sigue generando titulares… pero sin la escena que la TV quería entender, amplificar y, por cierto, rentabilizar. En tiempos donde todo se transa, el silencio —paradójicamente— terminó siendo la declaración más ruidosa.















