La influencer chilena Naya Fácil volvió a instalarse en el centro de la conversación digital, pero esta vez no por una polémica en redes ni por sus transmisiones virales, sino por un problema tan ostentoso como frustrante: no puede usar en Chile su flamante Tesla Cybertruck, avaluado en cerca de 150 millones de pesos.
La creadora de contenido había mostrado con orgullo la futurista camioneta eléctrica de Tesla, un vehículo que ya de por sí genera miradas por su diseño angular y estética casi sacada de una película de ciencia ficción. Sin embargo, el “juguete de lujo” quedó prácticamente reducido a pieza de exhibición. ¿La razón? Un detalle técnico-legal que en la práctica le cierra las puertas de las calles chilenas.
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Naya Fácil presume su Tesla Cybertruck
Según se ha comentado, el Cybertruck enfrenta trabas para su homologación y circulación en el país. Dimensiones, normativas de seguridad vial y requisitos de certificación complican su inscripción regular. En simple: puede ser una joya tecnológica, pero sin los permisos correspondientes no puede transitar libremente, dejándola atrapada entre la fascinación pública y la burocracia automotriz.
La situación abrió debate en redes: mientras algunos seguidores celebran el lujo y la exclusividad del vehículo —que muy pocos poseen en Chile—, otros cuestionan el gasto millonario en algo que hoy no puede usarse con normalidad. Una postal que mezcla exceso, vitrina digital y choque con la realidad normativa local.
Por ahora, la Cybertruck de Naya Fácil sigue generando contenido… aunque no kilómetros. Y la influencer, fiel a su estilo, ha convertido el problema en otro capítulo de su narrativa pública: donde el espectáculo no se detiene, incluso cuando el motor sí lo hace.















