La farándula festivalera ya tiene su propio round mediático de altura: Adriana Barrientos abrió el fuego contra José Antonio Neme con una “delación” que parece salida de un culebrón de sobremesa, y el conductor no tardó en devolver golpe por golpe. En medio de la cobertura del Festival de Viña del Mar 2026, lo que comenzó como un comentario mordaz terminó desnudando otra vez el ego, la envidia y la obsesión por el estatus que se respira detrás de las cámaras.
Según “La Leona”, Neme no se subió a bailar con Gloria Estefan como un fan espontáneo: llevaba puestas prendas que harían babear a cualquier influencer de moda. Barrientos soltó sin filtros que el periodista habría lucido un reloj de 50 millones de pesos y una chaqueta Gucci de 5 millones, restándole humildad a lo que él describió como un gesto organicamente festivo. El panel entero se quedó atónito mientras Barrientos describía al presentador “como un rockstar arriba del escenario” y no como un simple espectador entusiasmado.
También te puede interesar
Neme vs Barrientos
La respuesta de Neme no fue precisamente diplomática. Se picó en pleno matinal y desestimó la versión de Barrientos con una mezcla de ironía y desdén: “Era un reloj chino… ¿pero por qué me tienes que vender?”, espetó, intentando minimizar la acusación y reírse de la supuesta ostentación. Lo que para él fue un momento de disfrute personal y respeto hacia una artista legendaria, para Barrientos fue una oportunidad para ponerlo en su lugar.
El trasfondo de este intercambio no es menor: el episodio de Neme bailando salsa con Estefan se ha convertido en uno de los momentos más comentados de Viña 2026 y no solo por las críticas en redes sociales, sino porque ahora cada gesto de los animadores y panelistas se interpreta como prueba de vanidad o ambición desmedida. Algunos medios incluso han relatado que la subida de Neme al escenario no fue tan espontánea como él sostiene, y que figuras como **Tonka Tomicic habrían tenido algo que ver en dirigir el momento.
Entre memes, críticas y defensas furibundas, la disputa entre Barrientos y Neme no solo expone la fricción personal entre dos personalidades televisivas; es un reflejo del clima festivalero donde nada es inocente y todo se convierte en material para chistes, celos y confrontaciones públicas. En Viña 2026, incluso un baile se transforma en una guerra de egos millonarios sobre la Quinta Vergara.










