En un nuevo golpe al discurso oficial que presume seguridad en barrios acomodados, los padres de la abogada Helhue Sukni fueron víctimas de un violento asalto nocturno en su casa de la comuna de Las Condes, dejando como saldo no solo bienes sustraídos sino una profunda sacudida emocional para una pareja de casi 90 años, cuya salud y tranquilidad quedaron comprometidas tras la irrupción de delincuentes.
El hecho, ocurrido pasada la medianoche, según antecedentes policiales, involucró a un grupo de al menos cinco sujetos que forzaron un ventanal para ingresar al inmueble de la calle La Goleta, maniataron a las víctimas —de 88 y 89 años— y recorrieron la casa llevándose diversas especies, incluyendo joyas y objetos de valor que serían avaluados en millones de pesos.
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Padres de Helhue Sukni tras violento robo
Aunque no se reportan lesiones físicas graves, fuentes cercanas a la familia relatan que los adultos mayores quedaron con un fuerte shock tras ser reducidos en sus propias camas con cables y ataduras, lo que ha derivado en apoyo psicológico adicional y vigilancia especial para la vivienda tras la experiencia traumática.
“Sufrieron una violación absoluta de su intimidad”, comentó un amigo de la familia en representación de Sukni, quien se encontraba fuera de Chile al momento del asalto. Añadió que —pese al miedo evidente— los padres están “bien físicamente”, aunque el impacto emocional de haber sido amarrados en su hogar sigue latente en su entorno familiar.
El violento episodio no solo generó la reacción pública de la abogada —quien calificó duramente a los responsables en sus redes sociales— sino que reavivó el debate sobre la sensación de inseguridad incluso en comunas tradicionalmente consideradas seguras, donde delincuentes no solo roban, sino que violentan y humillan a sus víctimas dentro de sus propios hogares.
La investigación se encuentra en manos de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) Oriente de la PDI, que continúa con diligencias para identificar a los responsables y esclarecer la dinámica del robo, mientras la familia de Sukni, entre indignación y preocupación, espera respuestas y justicia.















