La antesala de su salto al escenario más expuesto del país se le está transformando en un campo minado. El comediante y predicador Santiago Endara —más conocido como Pastor Rocha— quedó en el centro de una áspera controversia luego de que voces de la propia comunidad evangélica salieran a disparar sin matices contra su rutina humorística.
El flanco lo abrió el pastor Hugo Albornoz, quien en televisión encendió la mecha con cuestionamientos directos al estilo del comediante, acusando que su propuesta cruza líneas que, para el mundo evangélico, son intocables. A su juicio, Rocha no sólo ironiza sobre pastores, sino que ridiculiza elementos doctrinarios y espirituales que consideran sagrados, instalando —según dijo— una caricatura dañina de la fe.
Pastor Rocha en la mira
Las críticas escalaron rápidamente de tono. Desde ese sector aseguran que el humor del llamado “pastor comediante” construye relatos donde los líderes religiosos aparecen vinculados a excesos, escándalos sexuales o abusos económicos, algo que consideran una falta de respeto mayor. Incluso, se le reprocha utilizar dobles sentidos sin filtro, sin importar el público presente, lo que —afirman— banaliza aún más el mensaje.
El contrapunto, eso sí, no tardó en aparecer. En el mismo debate televisivo se planteó que la sátira de Rocha apuntaría más bien a conductas humanas que a la fe en sí, diferenciando entre religión y quienes la ejercen. Una línea argumental clásica en el humor, pero que para sus detractores no alcanza a justificar el contenido de sus presentaciones.












