El actor chileno Pedro Pascal vuelve a ocupar titulares, pero esta vez no por su trabajo en The Mandalorian o The Last of Us, sino por lo que podría ser una nueva y jugosa historia amorosa que recorre desde Nueva York hasta Beverly Hills. Las últimas imágenes difundidas por medios internacionales muestran a Pascal caminando muy cercano, tomados de la cintura y con gestos afectuosos junto al director creativo argentino Rafael Olarra, lo que reavivó los rumores de un posible romance que ya circula con fuerza en redes y portales de espectáculos.
Las fotografías captadas por TMZ y replicadas en portales como Milenio muestran a la pareja caminando por las calles de Beverly Hills —abrazados por la cintura, con risas al sol y una cercanía que supera lo amistoso en apariencias—, e incluso a Pascal apoyando su mentón sobre el hombro de Olarra, gesto que más de algún paparazzi describió como “íntimo” y difícil de encajar solo como amistad.
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Este no es un encuentro aislado. Según registros de medios internacionales, las apariciones públicas entre ambos han sido repetidas en las últimas semanas: un paseo por el barrio del Lower East Side en Nueva York, una salida al cine para ver Cumbres Borrascosas y salidas a almuerzos juntos son parte de una serie de imágenes que levantaron la ceja de fans y cronistas de farándula por igual.
Pedro Pascal y Rafael Olarra
La figura de Olarra se ha viralizado junto a la de Pascal. El creativo argentino, quien ha trabajado en proyectos visuales y campañas de alto perfil, ya había sido vinculado sentimentalmente en el pasado con el actor Luke Evans hasta 2021, lo que añade combustible al rumor de que lo que une a ambos podría ser algo más que una simple amistad. Ninguno de los dos ha confirmado ni desmentido la naturaleza de su vínculo, insistiendo en su silencio ante las cámaras y cuestionamientos de los paparazzis.
Lo que sí está claro es que, en pleno 2026, el público global sigue hambriento de historias que mezclen estrellas de Hollywood y vínculos personales fuera del guion. Con Pascal manteniendo su vida sentimental tradicionalmente bajo reserva, cada gesto captado —desde abrazos hasta pasos sincronizados por aceras californianas— se transforma en material instantáneo para especulación masiva en redes sociales. ¿Amorío, estrategia mediática o simple complicidad entre dos amigos? Por ahora, la respuesta sigue caminando de la mano de ellos, sin que nadie se atreva a soltarlos.















