La controversia lejos de apagarse, se intensifica. El empresario Andrea Marocchino volvió a tomar la palabra y no en tono conciliador, sino directo al hueso, luego de que las imágenes de un departamento en Lo Barnechea — que alguna vez compartió con Francisca “Pancha” Merino — se viralizaran en redes y programas de farándula, mostrando un estado que críticos describieron hasta como “inhabitable”. Esta vez, Marocchino no se limitó a negar responsabilidad: le pasó la pelota entera a su ex pareja y dejó abierta una vía judicial.
En un comunicado difundido en el programa Zona de Estrellas, el italiano desmontó parte de la narrativa instaladay aclaró que él no vivía en el inmueble desde julio de 2025, pese a que siguió pagando el arriendo —y los servicios básicos— hasta finales de enero de 2026 por “obligación contractual y moral”. Según su versión, la actriz panista continuó en la propiedad tras su partida, por lo que la coordinación de limpieza y el estado final “no era su responsabilidad”.
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Polémica inmobiliaria en farándula
Pero Morena no se quedó ahí. El conflicto fue más allá de simples mugres en el baño y bolsas de basura olvidadas: tres cheques por más de 2,7 millones de pesos fueron depositados de forma anticipada y simultánea, algo que él califica como una irregularidad que lo llevó a dar orden de no pago y desencadenó los rumores de cheques protestados por falta de fondos. El empresario aseguró que ese episodio es parte de una campaña para dañarlo, añadiendo que aceptó que la corredora retuviera la garantía de 78 UF y pagó un extra por concepto de limpieza.
La respuesta de Pancha Merino no se hizo esperar, y aunque en algunas instancias prefirió guardarse comentarios directos sobre el polémico estado del departamento, en otros espacios ha señalado que Marocchino era quien debía coordinar la limpieza al dejar la vivienda, debido a que —según ella— lo acordado era que el último en irse se haría cargo de dejar el inmueble en condiciones. La panelista incluso ha calificado como “faltas de respeto” los ataques de algunos noteros que han mencionado el tema en plena cobertura de eventos como la Gala de Viña 2026.
Lo que comenzó como un registro doméstico se ha convertido en otro round público entre dos figuras conocidas de la farándula chilena: acuerdos mal explicados, acuerdos financieros polémicos y ahora la amenaza de acciones legales cruzadas. En un país donde la farándula pareciera devorar a sus propios protagonistas, este capítulo inmobiliario promete seguir alimentando portadas y polémica, lejos de cualquier limpieza que pretendan hacer las partes involucradas.















