La imagen reciente de Catalina Pulido no pasó inadvertida. Más que halagos aislados en redes sociales, lo que comenzó a circular fue derechamente una pregunta instalada: ¿qué se hizo la actriz? El revuelo creció cuando fue el propio médico detrás de su transformación quien decidió mostrar registros comparativos del proceso, dejando en evidencia un cambio físico que abrió debate y fascinación a partes iguales.
Según expuso el especialista en medicina estética Felipe Cid, Pulido inició hace un año un tratamiento enfocado en regeneración cutánea, el que —asegura— apunta a estimular procesos naturales del propio cuerpo. Las fotografías difundidas muestran el antes y después del trabajo, con una piel visiblemente más tersa, luminosa y con menor presencia de líneas de expresión, algo que seguidores no tardaron en comentar con sorpresa.
Revelan el tratamiento que “rejuveneció”
El profesional detalló que el procedimiento aplicado corresponde a un método de bioestimulación celular, técnica que busca activar la producción biológica de colágeno y elastina sin recurrir —al menos como base— a intervenciones invasivas. La actriz, de acuerdo con el relato del médico, llegó a consulta buscando un cambio progresivo, no radical, aunque los resultados terminaron siendo más notorios de lo esperado incluso para los propios involucrados.
Pero más allá del discurso clínico, el caso volvió a instalar la conversación sobre los estándares de imagen en figuras televisivas y el uso cada vez más extendido de tratamientos antiage. Porque si bien Pulido no ha ocultado su paso por procedimientos estéticos, el nivel de transformación evidenciado reactivó la eterna tensión entre naturalidad y retoque, especialmente en rostros ampliamente reconocibles por la audiencia.
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