En un nuevo capítulo del interminable conflicto farandulero, Roxana Muñoz volvió a encender la pradera y apuntó directo contra su expareja, el exfutbolista Jorge “Kike” Acuña. Esta vez no se trató de indirectas ni frases al pasar: la exchica reality destapó mensajes privados y lanzó una acusación que, de inmediato, volvió a ponerlos en el centro del escándalo mediático.
Según relató en televisión, el exseleccionado incluso habría intentado frenar sus declaraciones por la vía judicial, en medio de la tensión que ambos arrastran desde sus últimos encontrones públicos. El conflicto —lejos de enfriarse— suma así un nuevo round, donde los tribunales y los sets de farándula parecen mezclarse peligrosamente.
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Pero lo más incendiario vino después. Muñoz aseguró que, durante una supuesta separación temporal de Acuña con su actual pareja, él habría retomado contacto con intenciones que iban más allá de lo parental. Bajo el argumento de visitar a la hija que tienen en común, el exvolante habría buscado instalarse en la casa de ella en el sur del país, situación que la modelo dijo haber frenado de inmediato.
Roxana Muñoz dispara sin filtro contra Kike Acuña
Siempre según su versión, al proponerle alternativas de alojamiento, la respuesta de Acuña fue tajante: o se quedaba con ellas o no viajaba. Un ultimátum que, para Muñoz, dejaba entrever motivaciones distintas a una simple visita familiar, reabriendo viejas heridas que —a su juicio— nunca han terminado de cerrar.
Consultada sin rodeos sobre si creía que su expareja buscaba retomar la relación, la respuesta fue igual de frontal que el resto de su relato: aseguró que él “siempre ha tenido la ilusión” de volver con ella. Una frase que, más que cerrar la polémica, la agranda y vuelve a instalar la pregunta de fondo: ¿coparentalidad conflictiva o sentimientos que uno de los dos se niega a soltar?
Por ahora, Acuña no ha respondido públicamente a estas declaraciones. Pero en la lógica implacable del espectáculo criollo, el silencio rara vez es el final de la historia… y todo indica que este culebrón todavía tiene varios capítulos por delante.















