El relato no fue glamoroso ni televisivo. Fue crudo. Sin filtros. El socialité chileno Di Mondo abrió uno de los capítulos más duros de su vida personal al revelar la conversación más íntima que sostuvo con su exesposo tras recibir su diagnóstico de VIH, una confesión que sacudió al espectáculo y expuso una historia marcada por el amor incluso después del quiebre.
La revelación ocurrió en televisión, donde el fashionista detalló el momento exacto en que recibió la noticia médica. Según su testimonio, el diagnóstico llegó de forma abrupta, en una reunión clínica donde le informaron que padecía el virus. El impacto fue inmediato: reconoció que la posibilidad de ver acortada su vida lo enfrentó a uno de sus miedos más profundos.
Di Mondo revela íntima reacción de su exesposo
Pero el golpe emocional no terminó ahí. Al día siguiente —aún en shock— decidió llamar a la primera persona que necesitaba escuchar: su exmarido, el diseñador Eric Javits. La conversación fue por videollamada. Intentó mantener la calma para no hacerlo sufrir, pero el silencio del otro lado anticipaba la tormenta emocional. Cuando finalmente procesó la noticia, Javits rompió en llanto.
El propio Di Mondo describió ese momento como devastador. No por rechazo, sino por amor. Relató que ver a su expareja derrumbarse fue tan doloroso como recibir el diagnóstico. Aun así, intentó tranquilizarlo explicándole que ya había hablado con su médico y que los tratamientos actuales son efectivos y avanzan con rapidez, buscando contener el miedo que ambos compartían.
Lejos de la distancia emocional que suele marcar las separaciones, el vínculo entre ambos —según sus palabras— sigue siendo profundo. El influencer aseguró que el amor entre ellos “es infinito” y que, pese al quiebre sentimental, su exesposo continúa siendo una de las personas más importantes de su vida.
Así, en medio de demandas televisivas, polémicas mediáticas y conflictos con la industria, emergió la historia que no se ve en alfombras rojas: la de dos hombres que, aun separados, enfrentaron juntos una noticia capaz de desarmar a cualquiera. Porque cuando la vida irrumpe sin aviso, la fama no protege… y el amor verdadero —aunque cambie de forma— tampoco desaparece.















