La tarotista Vanessa Daroch pasó de invitada a protagonista incómoda en cuestión de horas. Lo que comenzó como una denuncia televisiva en Primer Plano terminó escalando a un conflicto mayor: ahora la médium no descarta acciones legales contra integrantes del propio programa que la expuso en pantalla.
El detonante fue una serie de acusaciones emitidas en el espacio de Chilevisión, donde en un reportaje realizado por la periodista Conty Ganem, se le apuntó por supuestos incumplimientos en servicios esotéricos pagados por clientes. Testimonios hablaron de altos montos —incluso cercanos a los 400 mil pesos— por sesiones que no se habrían concretado completamente o habrían generado insatisfacción.
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Vanessa Daroch contraataca tras escándalo
Pero Daroch no se quedó en silencio. En el mismo programa intentó desmarcarse, asegurando que todo se trató de situaciones puntuales, incluyendo problemas de salud que le habrían impedido cumplir compromisos. También responsabilizó parcialmente a su equipo de trabajo, en particular a su asistente, quien —según explicó— gestiona la agenda y las comunicaciones.
Sin embargo, el golpe mediático ya estaba dado. Y es ahí donde el conflicto toma otro tono: la tarotista ahora evalúa querellarse contra uno de los rostros del programa, acusando una exposición desproporcionada y cuestionando el tratamiento del tema. En simple, pasó de defenderse a contraatacar, en una jugada que tensiona aún más la relación entre farándula y responsabilidad editorial.
El caso deja una pregunta incómoda flotando: ¿hasta dónde llega el derecho a denunciar en televisión y cuándo comienza el riesgo de transformar acusaciones en espectáculo? Porque mientras Primer Plano busca rating con relatos impactantes, figuras como Vanessa Daroch enfrentan el costo de una exposición que, con o sin pruebas concluyentes, ya instala una condena pública difícil de revertir.














