El romance que hasta hace poco se vendía como uno de los más sólidos —y mediáticos— del espectáculo local hoy camina por la cornisa. La relación entre Américo y Yamila Reyna enfrenta su momento más crítico tras la filtración de antecedentes que apuntan a un episodio de alta tensión que habría marcado un antes y un después en la pareja. Un quiebre que, según cercanos, no fue repentino, pero sí detonó de forma abrupta.
Las primeras pistas del distanciamiento comenzaron a circular en programas de farándula, donde panelistas deslizaron que el vínculo venía resentido desde hace semanas. Sin embargo, el verdadero remezón llegó cuando se habló derechamente de un incidente violento que habría escalado la crisis. Aunque no existen versiones oficiales de los protagonistas, el solo trascendido bastó para encender alarmas y reactivar el interés mediático sobre una relación que hasta hace meses proyectaba matrimonio.
Violento episodio y versiones cruzadas
Fuentes del entorno de la actriz argentina habrían reconocido que la situación fue emocionalmente desgastante, describiendo un clima de discusiones intensas y desgaste acumulado. En paralelo, desde el círculo del cantante optaron por la cautela, evitando profundizar en detalles y bajando el perfil a las especulaciones. Una estrategia de silencio que, lejos de calmar las aguas, alimentó aún más las dudas.
El contraste no deja de llamar la atención. La pareja había dado señales públicas de estabilidad, con planes de vida en común y declaraciones cruzadas que hablaban de compromiso. De hecho, el propio Américo había reconocido recientemente que su relación avanzaba con pasos firmes, instalando la idea de un proyecto consolidado que hoy parece tambalear.















