La tragedia vuelve a golpear el corazón de la minería chilena, pero esta vez no solo por la magnitud del derrumbe, sino por un dato que —de confirmarse— abre un flanco aún más incómodo: un antecedente técnico habría sido advertido con antelación y, pese a su gravedad, no generó las medidas correctivas necesarias antes del fatal colapso en la División Codelco, específicamente en la mina El Teniente.
De acuerdo con antecedentes que han comenzado a circular tras la emergencia, informes internos habrían dado cuenta de condiciones de inestabilidad en el sector afectado. Señales que, según especialistas citados en reportes posteriores al accidente, no eran menores: hablaban de riesgos estructurales asociados a la roca y al comportamiento sísmico del macizo, factores críticos en faenas subterráneas de alta profundidad.
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La pregunta que hoy golpea con fuerza no es solo qué provocó el derrumbe, sino por qué —existiendo alertas— no se actuó con mayor premura. En la industria minera, donde los protocolos de seguridad se elevan como bandera permanente, la eventual omisión o subestimación de reportes técnicos puede transformarse en una cadena de responsabilidades que trasciende la operación misma y escala a niveles ejecutivos.
El impacto humano, mientras tanto, vuelve a instalar el drama real detrás de las cifras: trabajadores fallecidos, heridos y familias que otra vez quedan atrapadas en la incertidumbre. Sindicatos y voces del mundo minero han comenzado a exigir transparencia total en la investigación, advirtiendo que no bastará con atribuir el hecho a un evento fortuito si se comprueba que hubo información previa que no derivó en acciones concretas.
Así, lo que comenzó como un accidente operacional amenaza con convertirse en un caso emblemático sobre gestión de riesgos en la gran minería estatal. Porque si el antecedente efectivamente fue ignorado, la discusión ya no será geológica, sino derechamente humana: decisiones que se toman —o se postergan— y que, en contextos extremos, pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.











