La senadora Fabiola Campillai volvió a encender el debate político con un mensaje directo y sin matices: lo que hoy golpea el bolsillo de los chilenos —según ella— no es sorpresa, sino consecuencia de advertencias ignoradas. El alza sostenida del costo de la vida, coronada ahora con la Unidad de Fomento superando los $40 mil, reactivó una crítica que la parlamentaria asegura haber instalado hace semanas en el Congreso.
El punto no es menor. Hace apenas un mes, en medio de discusiones legislativas, Campillai ya advertía que medidas económicas mal enfocadas terminarían impactando con fuerza a los sectores más vulnerables. En ese entonces, apuntó al alza de combustibles y sus efectos en cadena: créditos, arriendos y alimentos. Hoy, con los indicadores confirmando el escenario, la senadora vuelve a la carga con un mensaje que mezcla reproche y advertencia política.
Campillai dispara contra el Gobierno
“Lo advertimos y no les importó”, lanzó sin rodeos, marcando distancia con el Ejecutivo y cuestionando la falta de reacción oportuna. En su diagnóstico, el problema ya dejó de ser técnico y pasó a ser político: acusa que se están tomando decisiones que, en vez de contener el golpe económico, lo profundizan, obligando a muchas familias a sostener gastos básicos incluso con endeudamiento.
Pero el fondo del conflicto va más allá de una cifra simbólica como la UF. Lo que se instala es una disputa sobre quién anticipa la crisis y quién llega tarde. Mientras el Gobierno pide comprensión y ajustes, desde la vereda crítica se instala la idea de una desconexión con la realidad cotidiana. Y ahí es donde el discurso de Campillai busca hacer daño: no solo denuncia el problema, sino que intenta capitalizar la sensación de abandono.
En definitiva, este nuevo round no trata solo de economía. Se trata de relato. Porque en política, quien logra instalar que “lo dijo antes”, no solo gana un punto: también construye autoridad. Y en un escenario donde el bolsillo aprieta, ese capital vale más que cualquier indicador técnico.
Finalmente, la UF llegó a $40.000.
Lo advertimos y al gobierno no le importó. https://t.co/ToitLj36h7 pic.twitter.com/MhhsaCjrxR
— Senadora Fabiola Campillai (@DignidadFabiola) April 21, 2026
