El negocio minero vuelve a inflar las arcas del poder económico. Esta vez, con cifras que no pasan desapercibidas: el holding de la familia ligado a Grupo Luksic duplicará los dividendos que recibirá desde su brazo extractivo, en medio de un ciclo internacional marcado por el alza del cobre. Una bonanza que, como suele ocurrir, corre en carriles distintos a la realidad de a pie.
Según los últimos reportes financieros de Antofagasta plc, la compañía propondrá repartir más de US$636 millones entre sus accionistas, impulsada por utilidades que se dispararon gracias al precio récord del metal rojo. De ese total, cerca de US$412 millones irán directamente a la familia controladora, más del doble de lo que habían percibido el ejercicio anterior.
Grupo Luksic duplica ganancias
El salto no es casual. La minera elevó sus ingresos en torno a 30%, alcanzando más de US$8.600 millones, mientras sus ganancias antes de impuestos crecieron sobre 50%. El combo perfecto: cobre alto, demanda global firme y subproductos como oro y molibdeno empujando la caja. () A eso se suma una política histórica de reparto que garantiza devolver al menos un tercio de las utilidades a los accionistas, consolidando retornos que hoy baten récords.
Pero el dato que abre flancos políticos y sociales es otro: mientras los dividendos privados se expanden, el debate por la captura de renta minera vuelve a instalarse. Aunque la firma destacó aportes tributarios millonarios al Estado, la distancia entre lo que reciben los controladores y lo que retorna al erario público sigue siendo foco de cuestionamientos en el mundo económico y parlamentario. ()











