La derecha no solo enfrenta al gobierno desde la vereda opuesta. También se dispara entre sí. Esta vez, el cruce fue directo y sin matices: Marcela Cubillos salió al paso de Ignacio Briones tras sus críticas al Ejecutivo, y lo hizo con una frase que dejó claro que la disputa no es solo técnica, sino política.
Todo comenzó luego de que Briones cuestionara duramente la narrativa del gobierno sobre un supuesto “Estado en quiebra”, marcando distancia con el oficialismo. Pero Cubillos no dejó pasar el golpe. Desde redes sociales, la exministra reaccionó con dureza, acusándolo de sumarse —ni más ni menos— al discurso de la izquierda. “Más atrevida que la ‘ignorancia’ parece ser sumarse al coro de críticas de la izquierda al gobierno que recién empieza”, lanzó, en un mensaje que rápidamente escaló en el debate público.
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Marcela Cubillos arremete contra Ignacio Briones
El tono no es casual. La intervención de Cubillos no solo busca defender al gobierno, sino también marcar territorio dentro del propio sector. En un escenario donde la derecha aparece fragmentada entre posturas más duras y corrientes liberales, el mensaje apunta a disciplinar: aquí no hay espacio para críticas internas cuando el adversario está al frente. Y en esa lógica, Briones pasó de ser una voz técnica a convertirse en blanco político.
Pero el trasfondo es más incómodo. La disputa deja en evidencia que el relato económico del gobierno no solo genera ruido en la oposición, sino también dentro de quienes, en teoría, deberían respaldarlo. La diferencia es que algunos optan por cuestionar… y otros por blindar, incluso a costa de tensionar aún más el debate.
Así, el cruce entre Cubillos y Briones no es un episodio aislado, sino un síntoma. Uno que revela que, más allá de la contingencia, la derecha sigue sin resolver sus propias fracturas. Y cuando las críticas vienen desde dentro, el problema ya no es comunicacional: es estructural.















