Un desliz mínimo en palabras, pero máximo en consecuencias políticas. La vocera de Gobierno, Mara Sedini, volvió a quedar en el centro de la polémica tras un nuevo punto de prensa que desató críticas inmediatas. Esta vez, no fue una definición compleja ni un tema internacional: fue una frase mal dicha. Pero en política, los detalles también pesan.
Durante su intervención, Sedini aseguró que el Ejecutivo estaba trabajando “contra la seguridad”, cuando lo correcto —y evidente— era referirse a la “inseguridad”. Un error que, en otro contexto, podría pasar desapercibido. Sin embargo, en medio del historial de cuestionamientos a su desempeño comunicacional, el episodio fue rápidamente amplificado y convertido en munición política.
Valeria Cárcamo arremete contra Mara Sedini
Quien no dejó pasar la oportunidad fue Valeria Cárcamo. La excompañera de panel de Sedini en “Sin Filtros” reaccionó con dureza, ironizando sobre el nuevo tropiezo y exigiendo una aclaración pública. No es un cruce aislado: entre ambas existe un historial de enfrentamientos que mezcla televisión, política y redes sociales, donde el tono suele ser más personal que institucional.
Pero el punto de fondo es más incómodo para La Moneda. Cárcamo ya había cuestionado anteriormente el manejo de la vocera, incluso calificando como “insostenible” su permanencia en el cargo tras otros episodios donde —según la crítica— evidenció desconocimiento en temas sensibles de Estado. Así, lo que podría parecer un simple lapsus se convierte en otro eslabón de una cadena que empieza a erosionar la credibilidad del mensaje oficial.
En política, equivocarse no es el problema: el problema es repetir el error. Y en el caso de Sedini, la reiteración empieza a construir un relato peligroso para el Gobierno. Porque cuando la vocería falla, no solo se enreda una frase… se tambalea la confianza.