Las listas de espera se han convertido en uno de los principales dolores de cabeza del sistema de salud chileno. Millones de personas esperan una consulta, un examen o un tratamiento, mientras los tiempos de respuesta siguen aumentando. En ese escenario, el Gobierno anunció un nuevo convenio que permitirá que 50 mil pacientes puedan acceder a consultas médicas especializadas sin costo. La iniciativa comenzará a implementarse el 1 de septiembre y tendrá alcance nacional.
El programa beneficiará a afiliados de Fonasa pertenecientes a los grupos B, C y D, además de usuarios de Caja Los Andes que actualmente permanecen en listas de espera para consultas de especialidad no incluidas en las garantías GES. La estrategia contempla la incorporación de prestadores en convenio para ampliar la capacidad de atención y reducir los tiempos de espera.
Durante la presentación del acuerdo, el presidente José Antonio Kast reconoció la magnitud del problema. «El área de la salud es prioritaria. Por alguna razón, hoy tenemos una lista de espera enorme, cercana a los 3 millones. Estos son hechos, no palabras», afirmó el mandatario.
50 mil pacientes accederán a consultas
La primera etapa del plan tendrá una duración de dos meses y estará enfocada en cuatro especialidades médicas: otorrinolaringología, obstetricia, oftalmología y traumatología. Las autoridades proyectan la realización de cerca de 150 mil prestaciones durante este período, incluyendo consultas, exámenes, entrega de medicamentos, órtesis y lentes cuando sea necesario. Las intervenciones quirúrgicas, sin embargo, quedaron fuera de esta primera fase.
La ministra de Salud, May Chomalí, defendió la iniciativa y aseguró que los pacientes no deben asumir las consecuencias de las deficiencias estructurales del sistema. «Los pacientes no tienen que hacerse cargo de los problemas estructurales que tenemos nosotros», señaló la secretaria de Estado.
El convenio contempla una inversión inicial cercana a los 3.900 millones de pesos. Fonasa aportará 1.500 millones, mientras que el resto será financiado por Caja Los Andes. Más allá de las cifras, el verdadero desafío será comprobar si esta fórmula público-privada logra reducir una crisis que se ha transformado en uno de los problemas más urgentes de la salud chilena. Después de años de promesas y planes de contingencia, miles de pacientes esperan que esta vez las soluciones lleguen antes que el agotamiento.





