El debate por el uso del Cerro San Cristóbal escaló rápidamente desde una discusión sobre deporte y seguridad a un abierto intercambio entre el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, y el senador Sebastián Keitel. El parlamentario cuestionó las nuevas restricciones anunciadas para los ciclistas, mientras el secretario de Estado salió a responderle públicamente y defendió la necesidad de endurecer los controles dentro del Parque Metropolitano.
El origen de la controversia está en las medidas que comenzarán a implementarse desde diciembre. Los ciclistas que quieran ingresar al parque deberán registrarse previamente y portar un chaleco reflectante con un código identificatorio, mecanismo que busca facilitar la individualización de quienes infrinjan las normas de circulación. A esto se suma el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora que ya rige en las vías interiores del recinto.
Keitel cuestionó el enfoque adoptado por las autoridades durante una sesión de la Comisión de Cultura, Patrimonio, Artes, Deportes y Recreación del Senado. “Me parece, la verdad, que es vergonzoso. Creo que tenemos que, antes de pensar en sancionar, tenemos que pensar en educar”, sostuvo el senador, quien planteó que las medidas podrían terminar restringiendo espacios destinados a la actividad física en un país que enfrenta altos niveles de sedentarismo.
Poduje contraataca a Keitel por restricciones a ciclistas
La respuesta de Poduje no tardó. El ministro sostuvo que el senador debía contar con mayores antecedentes antes de cuestionar la decisión y apuntó directamente a la naturaleza del problema que, según la autoridad, se busca abordar. “Quizá estaba viajando o no se informó”, señaló Poduje, para luego precisar que la preocupación está especialmente relacionada con ciclistas que realizan descensos a alta velocidad y que, según su versión, no respetan las rutas establecidas.
“Lo que usted está solicitando, que es educar y enseñar, lo hemos hecho hace 20 años”, agregó el ministro, quien defendió las medidas argumentando que también existe un deber de proteger a peatones que utilizan el mismo espacio. En esa línea, mencionó a niños y adultos mayores que circulan por el parque y cuestionó que la discusión se centre exclusivamente en quienes practican ciclismo.
El punto más duro de la respuesta llegó cuando Poduje calificó como una “vergüenza” que se opine sobre las medidas sin conocer, según él, todos los antecedentes. “Es una vergüenza que se hable sin conocimientos y que se minimicen conductas irresponsables de una minoría de personas que bajan en bicicleta a toda velocidad”, afirmó. La autoridad agregó que esas conductas habrían generado más de un centenar de accidentes por año.
“Es una vergüenza que se hable sin conocimiento”
Sin embargo, los antecedentes disponibles muestran que el escenario de accidentes requiere una lectura más precisa. Parquemet informó que durante 2025 hubo 199 atenciones de ambulancia por caídas en bicicleta, mientras que entre enero y agosto de 2026 se contabilizaron 81, frente a las 131 registradas en igual período de 2025, lo que representa una disminución de 38,2%. El propio Parque Metropolitano advirtió que esas cifras no permiten establecer que cada accidente haya sido provocado por exceso de velocidad.
La discusión, por ahora, queda instalada entre dos enfoques: mientras Keitel pone el acento en la educación y en la promoción de la actividad física, Poduje defiende un sistema que permita identificar a quienes incumplan las reglas y aplicar sanciones. La implementación definitiva del empadronamiento todavía se encuentra en desarrollo y Parquemet deberá precisar cómo funcionará el registro y cuáles serán los mecanismos concretos de control antes de su entrada en vigencia.





